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Por John G. Reisinger
(Traducido por Lazaro Flores (L.F.) del Ministerio
Todo de Gracia)
Romanos 8:29-30
- "Porque á los que antes conoció, también predestinó para que
fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos; Y á los que predestinó, á éstos también llamó;
y á los que llamó, á éstos también justificó; y á los que justificó,
á éstos también glorificó".
Uno de los
versículos mejores amados en toda la palabra de Dios es Romanos 8:28. Sin embargo,
algunos creyentes no han percibido el fundamento sobre el cúal reposa esta grande
promesa. Cuando Pablo declara que Dios ayuda "todas las cosas", sin una
excepción única, juntas para Su propia gloria y el bien de Su pueblo, esa es un
reclamación en grado considerable. Uno podrá preguntar, "Pablo, ¿cómo pudes hacer
una declaración tan dogmatica y extensa?" El siguiente versículo empieza con la
palabra "porque", y la razón de Pablo por estár tan seguro es empleado
en cinco tremendas declaraciones. Estas declaraciones han sido bien llamadas, "Los
Cinco Enlaces de Oro en la Cadena de la Gracia Soberana". Vamos a
examinarlas cuidadosamente.
"28 Y sabemos que á los que á Dios
aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito
son llamados. 29 Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen
hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos
hermanos; 30 Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á
éstos también justificó; y á los que justificó, á éstos también glorificó" (Romanos
8:28-30).
La primera cosa que notar es que las cinco son
enlazadas juntas en una cadena irrompible. Si una de ellas es verdad, entonces todas ellas
son verdad. La palabra "porque" en el versículo 29 empieza el argumento
que prueba más allá de cuestion que todas las cosas ayudan a bien para el pueblo de
Dios. Pablo pone cinco cosas que son ciertas de acontecer por causa del propósito
soberano de Dios. El pueblo de Dios son (1) antes conocidos, (2) todos predestinados, (3)
todos llamados, (4) todos justificados, y (5) todos glorificados.
Todas estas cinco cosas son sentadas como no solo
esencial al propósito eterno de Dios de la salvación, sino también como ciertas
absolutammente de cumplimiento. Ellas epitoman la salvación de la gracia soberana que
empiezó en la eternidad con la preseciencia de Dios y terminará en la eternidad con
nuestra glorificación plena. Cada enlace crece de la enlace anterior para formar una
cadena irrompible. Cada pecador que es "antes conocido" resultará en ser
totalmente "glorificado". Note cómo todas las cinco enlaces se acomodan
juntas.
Romanos 8:28 es la declaración gloriosa de
esperanza y seguridad. "Sabemos" algo de seguro. Sabemos que Dios ayuda "todas
las cosas...á bien" para un grupo de gente conocidos como "á los que á
Dios aman". Además, son conocidos como "á los que conforme al
propósito son llamados". La segunda cosa dá la razón por la primera razón. La
primera cosa, amando á Dios, describe el carácter verdadero de un hijo de Dios. Todos
los cristianos verdaderos aman á Dios sinceramente. La segunda cosa, "conforme al
propósito son llamados", nos dá la causa que hace la primera cosa posible. Dios
propuso en tener alguna gente que le amara, y llamó soberanamente á este gente en
particular por Su poder. Nosotros le amamos porque Él nos amó primero. Él nos llamó
con "propósito" según Su propio plan. Estoy seguro que reconoces que la
mayor parte de gente piensa que Dios llama a todos en la misma manera y justifica solo
aquellos quienes están dispuestos para responder al llamado en arrepentimiento y fe. Por
supuesto, esto es media verdad, pero la verdad de ninguna manera en el sentido de que
Pablo está hablando acercas del llamamiento. Es imposible de acomodar esa idéa en esta
cadena de oro.
Cuando el versículo 29 dice, "á los que
antes conoció", se tiene que referír á una gente específica identificada. Son
la misma gente idéndica que en el versículo 28 "á Dios aman" y han
sido "llamados". Todos aquellos quienes son "antes conocido" son "también predestinados para que fuesen hechos conformes á la imagen
de (Cristo)". Los prescienciados y los predestinados es la misma gente idéntica.
Siendo llamado es el primer paso tomado para traér a pecadores culpables del sepúlcro de
pecado y muerte y ultimamente glorificárlos en plena redención. La orden de estas cosas
es importante. Es especialmente importante en el siguiente paso. Todos aquellos quienes
son llamados, porque han sido prescienciados y predestinados, son también todos "justificados".
En otras palabras, cada uno, sin una excepción única, quien es llamado, es siempre
justificado. Esto no es lo que aprendí en la escuela Biblica.
En la escuela Biblica aprendí que Dios llama a
todos los hombres sin excepción y aquellos que, con su libre albedrío, deciden a
responder entonces serán justificados y predestinados para ser asegurados eternamente. El
propósito predestinario de Dios siempre seguía la disposición del pecador en responder
al llamado de Dios. Es obvio que esto no es posible en este pasaje de Escritura. Según a
Pablo, nuestro llamamiento sigue y crece de nuestra predestinación y no viceversa. Si eso
no es cierto, el texto diría, "Dios llama a todos los hombres, y justifica solo
aquellos quienes están dispuestos para creer". No obstante, el texto pone la orden
exactamente en la orden reversa. No somos predestinados para la glorificación final
porque estamos dispuestos para creer, sino que somos dispuestos para creer únicamente
porque ya hemos sido predestinados. El llamamiento es meramente el paso primero hacia el
fin preordenado de la glorificación total y todos los que han sido preordenados a ese fin
serán llamados y justificados. El Espíritu Santo claramente declara que todos, sin
excepción que son llamados también son justificados. Es imposible de ser llamado, en el
sentido que Pablo está usando la palabra "llamó", sin también de ser
justificado.
Permiteme parafraseár estos versículos y
contestar la pregunta, "¿Cómo puedo estár seguro que Dios hará lo que Él
prometió en Romanos 8:28"? Yo puedo estár seguro porque "á los"
("estos"), todos "estos", y solo "estos",
quienes han sido antes conocidos por Dios en la gracia de elección, están ciertos de la
salvación final (glorificación total) porque Dios ha propositado soberanamente de
conformarlos, todos "estos" y solo "estos", a la imagen
de Cristo. El primer paso de Dios en este propósito gracioso es de "llamarlos"
eficazmente, los antes conocidos y predestinados, todos "estos" y solo "estos",
por el poder del Espíritu Santo mediante el evangelio. "Estos", todos "estos" y solo "estos", a quienes llama también "justifica" y les
imputa la justicia de Cristo. Es imposible de ser antes conocido y predestinado y no ser
llamado así como no es posible de ser llamado sin no hubieras sido antes conocido y
predestinado. En la misma manera no es posible de ser llamado sin ese llamamiento
produciendo la justificación. "Estos", todos "estos" y
solo "estos", quienes son justificados ya son glorificados en los
propósitos soberanos de Dios. En el pensamiento de Dios ya es una parte hecha.
No deseo de repetirme, pero es esencial de ver
como estas cinco cosas son parte del todo.
(1) "Á LOS" que Dios "antes
conoció" - todos "estos" y solo "estos" -
(2) Él TAMBIÉN "predestinó".....
"Á LOS" que Él "predestinó" - todos "estos" y solo "estos" -
(3) Él TAMBIËN "llamó".....
"Á LOS" que Él "llamó" - todos "estos" y solo "estos" -
(4) Él TAMBIÉN "justificó".....
"Á LOS" que Él "justificó" - todos "estos" y solo "estos" -
(5) Él TAMBIÉN "glorificó".
Si miramos cuidadosamente a la palabra "antes
conoció" en el versículo 29, notamos que no dice "lo que" Dios "antes
conoció", sino "á los" que Él "antes conoció".
Pablo no está hablando acercas de información que Dios tenía ante mano sino acercas de
algo que Dios hizo. Él "antes conoció" a estas gentes en el mismo
sentido que Él los "llamó" y los "justificó".
Pablo no para con solamente poniendo el
fundamento teológico sobre quien reposan nuestras esperanzas, sino que lo aplica en una
manera practica y personal. Mire cuidadosamente a su argumento en los versículos
siguientes:
"31 ¿Pues qué diremos á esto? Si
Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32 El que aun á su propio Hijo no perdonó,
antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las
cosas? 33 ¿Quién acusará á los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34
¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también
resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que también intercede por
nosotros" (Romanos 8:31-34).
La pregunta en el versículo 31 es preguntada en
la luz de los grandes hechos puestos en los versículos 28-30. "Á esto" son
las verdades que Pablo acaba de declarar. "Dios por nosotros" quiere
decir que Dios es por nosotros en la gracia de elección, por nosotros en llamarnos fuera
de la muerte y el pecado, por nosotros en vistiendonos con la justicia de Cristo, por
nosotros en dandonos el Espíritu de adopción, por nosotros en sellandonos para el día
de la redención, etc. Nuestra única respuesta a estas cosas grandes es de gritar
"¡Gloria á Dios por una gracia admirable"! Dios es "por nosotros",
no como un juez porque nuestro juicio ya es pasado. Él es "por nosotros" como
el Padre Celestial nuestro y ha comprometido Su eterno amor á nosotros. Él es "por
nosotros" como el controlador soberano de todas las cosas. Podemos continuar con
más y más y gritar aun más.
El versículo 32 es una argumento poderoso que da
una certeza más allá de descripción. El argumento es simple.
"El que aun á su propio Hijo no
perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él
todas las cosas"?
En otras palabras, si literalmente Dios "entregó" á Su Hijo hasta la muerte de la cruz, y lo hizo, ¿no hará todo lo necesario para
proteger la inversión por la cual ha pagado un precio tan alto? Si Dios ya nos ha dado el
don más mejor de todos, á Su bendito Hijo, nos detendrá las cosas secundarias y
tercias? ¿Puedes ver lo lógico de la gran seguridad de Pablo?
El versículo 33 es uno de los más mayores en
toda la Palabra de Dios sobre la seguridad de la salvación eterna. "¿Quién
acusará á los escogidos de Dios? Dios es el que justifica". Cuando la
autoridad más mayor en la tierra concede un perdon, ninguna otra autoridad menos puede
tocar al individuo que es así perdonado. El presidente Gerald Ford perdonó á Richard
Nixon en seguida del escándolo Watergate. Historiadores y filósofos disputarán si
alcaso Ford actuó sabiamente o neciamente, pero una cosa es cierta, una vez que el Sr.
Ford actuando como el Presidente de los Estados Unidos de América, perdonó a Nixon no
hay ninguna corte o agencia de ley que puede tocarlo. Nadie tiene la autoridad de
invalidar la oficina más alta. Si Dios, como el Gobernador del universo, perdona y
justifica á un pecador, entonces nadie por siempre puede tocar á ese pecador.
Pero Pablo no encubre su punto con terminos en
Dios solo justificando a "un pecador". Él hace su punto con referiendose al
pecador como un de "los escogidos de Dios". Gerald Ford, por razones
propias, a sabiendas escogió en perdonar á Richard Nixon, y Ford tenía el derecho de
perdonar deliberadamente á Richard Nixon simplemente a causa de su posición de autoridad
presidencial. La culpabilidad o inocencia de Nixon no era de todo el factor clave. Todo
era fijado en la autoridad de Ford. Exacto así pues, Dios tiene el derecho soberano para
escoger algunos pecadores, aquí llamados "los escogidos de Dios", y
justificarlos a pesár del pecado y maldad de ellos___¡y ninguno en el cielo, en el
infierno, o en la tierra, puede abrír su boca y objectar! Esta es la fuerza de la frase
que "DIOS (el Creador soberano, Legislador, y Juez) es el que
justifica". Si Él es por nosotros, ¿quién en verdad podrá estár contra
nosotros? Si el Dios Todopoderoso mismo escoge a un hombre, y luego justifica á ese
hombre, ¿quién puede contradecir el decreto de Dios? ¿Quién podrá hacer cargos á los
escogidos de Dios? Es Dios mismo, la autoridad última, quien declarar á los escogidos de
ser justificados.
La razón que nadie puede hacer una carga
encontra los escogidos es el hecho de que no hay ni un pedazo singular de prueba que pueda
ser hallada encontra de ellos. El error de Nixon fué solo en destruír 18 minutos de una
cinta decisiva. ¡Dios ha destruído la cinta entera nuestra! Cada carga encontra los
escogidos ha sido contestada y pagada en completo por el Fiador de ellos. Cada obligación
debida á Dios y á Su santa Ley ha sido dada en pleno en la persona de Cristo y ha sido
registrada á la cuenta de ellos.
Cuando cualquiera acusa a uno de los hijos de
Dios tocante á su posición con Dios, esa persona realmente está acusando á Dios___y el
"cualquiera" incluye al cristiano. Un hijo de Dios que se permite de ser
tiranizado por su consciencia está actualmente acusando la autoridad y justicia de Dios
mismo. Dios nunca condenará á los que Él ha justificado, y Él justifica á todos los
que Él escogió para salvación. oh, ¡qué las ovejas de Cristo aprendieran la
diferencia entre la tristeza según á Dios que lleva al arrepentimiento y la angustia de
un espíritu desesperadora que es puesta sobre sus consciencias por los embajadores de
Moisés! El pueblo de Dios no son criminales esperando el tribunal de juicio. El Juez es
el Padre celestial de ellos y los ha perdonado de cada pecado.
Otra vez, Pablo no deja el asunto á una mera
abstracción. El versículo 33 es el hecho seguro y el versículo 34 es la
razón o fundamento sobre el cual reposa el hecho. Pablo no está satisfecho con declarár
que "nadie" puede hacer cargo encontra las ovejas de Cristo, sino muestra que
aun el mismo Santo Juez, quien obviamente y justamente por la mayor parte podrá condenar,
no puede condenarnos. El versículo 34 es un argumento a prueba de bala.
Rom 8:34 - "¿Quién es el que
condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además
está á la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros".
Cristo es el juez. El Padre ha dado todo juicio
al Hijo. Cristo no solo es la única persona quien puede llevar á un pecador al cielo,
Él también es el único quien tiene la autoridad para echar a un pecador en el infierno.
"Toda autoridad" para juzgar y para salvar está en Sus manos (Juan 17:1-3).
Cada pecador está en las manos de Cristo para salvar o condenar según Él escoga.
ARGUMENTO PRIMERO: El
Juez es el que murió por nosotros y pagó nuestra deuda. ¿Condenará á la misma gente
por quienes Él murió para salvarlos? ¿Tomará Cristo voluntariamente la deuda sobre si
mismo y luego tenernos responsables por la misma deuda? La misma idéa es ridículo. ¡No,
no! estamos seguros que ninguno de aquellos por quienes Él murió podrán de ser
condenados por Cristo el Juez.
ARGUMENTO SEGUNDO: Aquél quien murió debajo la pena de nuestro pecado cargó esos pecados hasta la
sepultura. Era el Padre justo quien lo puso debajo del juicio en la cruz y luego selló Su
tumba con el sello de justicia. ¡Ah!, pero la gloria del mensaje evangelio es que Dios
mismo quebró ese sello y levantó á Su Hijo del sepulcro dejando los pecados nuestros
atrás.
ARGUMENTO TERCERO: El
Padre no solo levantó a nuestro bendito Señor de los muertos pero también sentó a Su
Hijo victorioso en un trono. Nuestro bendito Señor está sentado á la diestra (lugar de
poder y autoridad) de Dios Todopoderoso, el Gobernador del universo. Nuestro Señor es el
Juez de todos los hombres. El Juez es también el Savador nuestro quien murió en nuestro
lugar. El Juez es el mismo quien ha dado la certeza absoluta de aceptación cuando venimos
á Él por la fe en Su obra expiadora.
ARGUMENTO CUARTO: El
Señor nuestro no solo ha sido levantado de los muertos y glorificado en el cielo como el
vencedor. Él vive para "siempre" con el propósito de interceder "por
nosotros" (Hebreos 7:25 y Romanos 8:34). ¿Puedes ver lo lógico de Pablo? Es
burlesco de imaginar que Cristo, el Juez, muriera por nosotros y hacer intercesión de un
lado de Su boca y luego condernarnos del otro lado de Su boca. ¡Es imposible que nos
pudiera salvar y condenar al mismo tiempo! oh, ¡qué los creyentes de tierno corazón
sintieran la plenitud de esta verdad libradora del alma! Aquél quien murió por tus
pecados es la misma persona quien está sentado á la diestra de Dios y está orando
especificamente por tí. ¡No es eso glorioso! (¡Aleluya 3 veces! Amén - L.F.)
En Romanos 8:26, Pablo nos recuerda que el
Espíritu Santo está en nostros y no solamente nos socorre en orar sino que actualmente
hace intercesión por nosotros cuando no sabemos como orar. ¡En el versículo 26 el
Espíritu Santo, la persona tercera de la Trinidad está EN nosotros orando, y en el
versículo 34, el Hijo de Dios, la persona segunda de la Trinidad está á la diestra de
Dios orando para que seamos guardados salvos y seguros para siempre! Tenemos la Persona
tercera de la Trinidad orando en nosotros, y la Persona segunda de la
Trinidad en el cielo orando por nostros; ¡la vamos hacer
a pesár del diablo, las pruebas, y aun de nuestros propios corazones pecaminosos! SABEMOS
que la vamos hacer, sí, ¡sabemos que ya la tenemos hecha! (Otra vez, ¡Aleluya
3 veces! Amén - L.F.)
La gran conclusión de la seguridad que nos es
dada en las cinco enlaces de oro en la cadena de gracia está sentada en Romanos 8:35-39.
Otra vez hay una pregunta lógica: "¿Quién puede separar aquellos que son
describidos en los versículos 28-34 del amor inmutable de Dios"? La respuesta es
simple, ¡"Nada o nadie en el cielo, en el infierno, o en la tierra"! No
hay ningun poder singular en el universo más poderoso que el amor de Dios por Sus
escogidos. Al leer los versículos 35 hasta el 39 recuerdate que en cada generación,
incluyendo el presente, habido hijos de Dios en alguna parte del mundo que han padecido
cada una de las cosas notadas, y el Rey-Pastor de ellos los ha sostendido y los ha causado
en triunfar aun hasta la muerte.
¡Qué argumento para la certeza de la
salvación eterna!
Si realmente quieres entender lo lógico y la
gloria de la cadena de gracia, regresa atrás con las cinco enlaces. Comienza con la
glorificación final en el cielo.
¿Quienes son las gentes que finalmente y
seguramente llegarán al cielo y serán glorificados en una perfección impecable?
Respuesta: Todos aquellos sin excepción, pero solo ellos, quienes han sido justificados.
¿Quienes son las gentes que son ciertos de ser
justificados delante de Dios con la justicia de Cristo? Respuesta: Todos aquellos sin
excepción, pero solo ellos, que han sido predestinados por Dios de ser conformados a la
imagen de Cristo.
¿Quienes son las gentes que son ciertos de ser
predestinados para ser conformados a la imagen de Cristo en la gloria? Respuesta: Todos
aquellos sin excepción, pero solo ellos, que han sido antes conocidos, o escogidos por la
gracia de elección, para ser comprados por Cristo y regenerados por el Espíritu Santo.
Esas son las gentes que Pablo puede asegurar,
"Somos más que vencedores". No solo nadie últimamente nos podrá hacer daño
eterno ya que todas las cosas serán ayuda para el bien nuestro (v.28), pero aun las cosas
más peores serán usadas para ministrarnos en cumplir el propósito eterno de Dios. Las
cosa horribles en los versículos 35-39 claramente servirán para hacer la victoria más
gloriosa en la eternidad. No obstante, nunca olvidemos que solo somos más que vencedores
por Aquel "que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su
sangre" (Apocalípsis 1:5).
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