La gran mayoría de los españoles conocen el nuevo programa de un canal nacional llamado Cambio Radical, en él se escogen a diferentes candidatos para que, através de la cirujía estética y diversos cambios corporales se sientan bien consigo mismas. Se recortan la nariz, se ponen pómulos, se ponen pecho, se hacen una liposucción o simplemente dientes nuevos.
¡¡Que levanten la mano cuantos quisieran cambiar alguna parte de su cuerpo!!. Yo mismo la levantaría porque tanto tu como yo creemos tener esos defectos que nos hacen sentir mal. Pero ¿te has parado a pensar que lo espiritual es mucho más importante que lo físico? "Del polvo vienes y al polvo volverás" Genesis 3:19. No importa que te guste o no tu cara, no importa que te guste o no tu figura, si el principal problema es ¿con que "cara" te vas a presentar ante tu Padre con tantos defectos que tienes?
Cuando me quedo pensando en los defectos que tengo y en lo mucho que me queda por delante llego a la misma conclusión, que el mayor y mejor médico de la historia es el único que puede hacerme la cirujía que necesito, él es el único que puede hacer el verdadero "Cambio Radical" en mi vida, ¿Quieres tu probarlo? Nos quejamos, nos enfadamos, nos lamentamos, nos, nos y nos, pero no hacemos nada más. Dejando que Dios nos moldee como el alfarero, que "nos escogió" de entre muchos para hacernos un cambio radical, para hacernos vasos de honra predestinados para su gloria. (Rom 9:21-23)
Eso sí, no te creas que esto es y decirle a Dios "Si, yo creo en tí" y ya está, pensamos que no tenemos que hacer nada más. Pero dime ¿De qué te has convertido? ¿de la mentira, de las borracheras, de la desobediencia, de la crítica y murmuración, de la indiferencia, de la incomodidad? No es suficiente, tienes que "convertirte" (epistrepho=volverse, giro de 180º) y "arrepentirte" (metanoeo= cambiar de mentalidad)el pecado hay que quitarlo, sólo así Dios empezará a moldearte y a sacar las impurezas y hacer el Cambio radical que tanto quisiste pero no pudiste, porque no miraste al mayor y gran médico, Cristo, pero también tenemos una promesa, que si pecáremos, abogado tenemos para con el Padre (1 Juan 2:1). Te encarezco que si quieres vivir una vida más plena, sin temor pero sí con valentía, no con lamentos, pero sí con alegría, no con tristeza pero si con confianza, te acerques a ese gran Dios, él hará todas las cosas nuevas para vivir desde ese "Cambio Radical" a la nueva vida en Cristo. (2 Co. 5:17)