Hoy me he preguntado ¿para que ir a la iglesia? Y en seguida me vino un texto de las Escrituras:
"Y considerémonos unos a otros, para estimularnos al amor, y a las buenas obras, no dejando de congregarnos" (Hebreos 10:24-25)
Quiero compartir con vosotros esta inquietud, que muchos habremos sentido alguna vez. El domingo por la mañana, en nuestros vecindarios hay una actividad muy variada:
El vecino de enfrente limpia su coche para salir al campo, hace un buen día para hacer una paella con la familia.
¡Para que ir a la iglesia!
Otros vecinos regresan de madrugada, hay que divertirse, tomar copas, etc. se acuestan tarde y claro...
¡Con el sueño que tengo para que ir a la iglesia!
Otros hacen planes para ir los domingos a la playa o ir a ver un partido de fútbol porque
¡Me lo estoy pasando bien, por un día que no vaya..., para que ir a la iglesia hoy!
Ahora hermanos, ¿Por qué esta apatía en nosotros? No podemos demandar cosas de Dios, que llene nuestros templos cuando nosotros no estamos dispuestos a ofrecernos en sacrifico Rom. 12:1-2, y ponemos muchas excusas cuando la realidad es querer ocultar nuestra indiferencia y un corazón frío.
Es verdad, alguna vez nos ha pasado algo así en nosotros en nuestro hogar, y nos hemos dejado ir por la corriente de la indiferencia, hasta en algún caso podría ser fácil ceder y desistir de ir a la iglesia.
Si has tenido estos síntomas de "dejadez" piensa en lo que vas a perder:
1. El gozo de reunirte con otros a quienes les arada alabar a Dios, salmo 122:1
2. La obediencia al mandamiento de reunirte regularmente, Heb. 12:25-26
3. La instrucción, la edificación y el desafío que viene de la enseñanza de la Palabra de Dios 2º Timoteo 3:16-17
No hay ninguna actividad que pueda reemplazar lo que vas a recibir por reunirte con otros creyentes