El mail más largo de mi vida
Publicado por Luis Rodas Lapeira - Veronica Vilugron
Fuente: eshoradesereal.blogspot.com
Hace poco escribí el mail más largo de mi vida. Fue contestandole a alguien por el tema de los "psicólogos cristianos". Cuando leí un articulo que él había escrito, el Señor me dijo que le contará algo que me había pasado. La verdad es que me gustó lo que resultó y decidí ponerlo aquí por si a alguién le sirve.
Llevo 15 años trabajando para Dios y he pasado por diferentes puntos de vista. Pasé por el "solo-debe-obrar-el Señor", luego "el humanismo para la gloria de Dios", luego volví al primero muy frustado, mezclé los dos, leí algunos libros sobre avivamientos como el de la calle Azusa y no quería ni sonreir al predicar por miedo a usar la carne y entorpecer la obra de Dios, luego sin encontrar los frutos esperados le di una oportunidad a Joyce Meyer (uh se debe de haber puesto super contenta, ja), tambien a una amiga pastora-psicologa y a algún que otro libro o predicador hasta que llegué al estado actual hace algunos años.
¿Nunca te has sentido frustrado al leer sobre la Iglesia primitiva o al ver como Dios usaba a hombres en otros tiempos?. Al ver como a mi me costaba horas, semanas y tal vez años de consejería para intentar ver fruto en una persona y de pronto, sin más, como por amnesia repentina, pareciera que la persona olvida todo de golpe, y hace todo lo contrario y, no se, se escapa con el vecino de al lado de su casa. Ja.
Tanto esfuerzo, lagrimas, tiempo invertido, buenos consejos, quitarle tiempo a mi familia, para........ bueno ya sabes, el vecino de al lado.
Sabes lo de que has sembrado la buena semilla, que a su tiempo dará fruto y que tú has sido fiel y muchas cosas más, y hasta te lo repites o alguien se encarga de eso, pero.... no se... algo por dentro te dice: "ALGO FALLA".
Las mismas palabras que el día que te predicaron por primera vez te revolucionaron y te hicieron estar dispuesto a dejarlo todo a los demás parecen aburrirles. Si apelas a la necesidad que tiene todo ser humano a ser reconocido y aceptado lograrás cierto fruto. Si usas el actual metodo de: "se obediente a tus lideres, cumple en la iglesia, esfuerzate y Dios te levantará a lugares que nunca ni sospechaste en nuestra piramide eclesiastica, y te hará un ministro a las naciones" la gente reacciona. Pero un día te das cuenta que se trata de simple manipulación. Conoces su necesidad de exito, reconocimiento y aceptación y juegas con ello. Ahora, habla la palabra tal cual está en la Biblia y adios. No parece interesarle más que a dos o tres.
Te dices a ti mismo: "Muchos son los llamados y pocos los escogidos" y "yo permanezco fiel a la palabra verdadera no como el resto del mundo". Lo cual te deja más solo que Hitler en el día del amigo y pensando que en el cielo estará Pablo, Pedro, John Wesley y algunos angeles. Pero otra vez esa voz interior dice: "ALGO FALLA".
¿No sé si te ha pasado alguna vez?
Hasta que ves que la Iglesia primitiva, dice la palabra, que "trastornaba el mundo entero" conocido por ellos. Que si bien Pablo murió mas solo que un perro porque le dice a Timoteo que "todos lo abandonaron", las Iglesias de esa época nadie las podía detener. Y no estamos hablando de gente que luchaba con algún pecadito antiguo. Pasaban carcel, sus reuniones debían hacerlas en cuevas para no morir en el medio de las alabanzas, eran quemados vivos en el Coliseo romano o devorados por leones. Y seguían como si nada, cuentan historiadores como Josefo que por cada cristiano muerto 10 aparecían.
Luego veo épocas como, por ejemplo, las de las campañas de Carlos Annacondia en Argentina. Miles y miles se salvaban en pocos días, personas con ataduras como la homosexualidad que tú hablabas, alcoholismo o lo que sea, eran liberadas de un momento a otro. No hablo por algún libro leido, creeme que he conocido, sin exagerar, a cientos de personas convertidas en esas campañas. Muchos en su momento se perdieron, pero yo te hablo de gente que nunca más volvio a lo mismo.
Y de pronto dije: "¿No estaremos usando un porcentaje muy minimo del poder que está a nuestra disposición?".
Lo había buscado a traves de las obras y de mi busqueda humana de santidad inmaculada. Intenté comprarle al Señor algunos dones con mi ayuno y horas de oración. Pero nada sirvió. El no estaba interesado en la venta ni en mostrarle al mundo todo lo santo que yo podía ser por mi mismo (lo cual no era otra cosa que pura hipocresía y fariseismo). El estaba interesado en algo más.
El me tenía reservado algo mucho más hermoso y excelente.
LA CRUZ. Su cruz. Lo que El había hecho por mí.
Allí estaba todo
Mientras nos apoyamos en nuestra "propia prudencia" como dice Proverbios 3:15 no pasa nada. Mientras usamos el brazo de carne, ya sea nuestra inteligencia, sabiduría humana, buenos consejos humanos, "palabras persuasivas de humana sabiduría" como dice Pablo (1ª Corintios 2:4), metodos humanos y grandes ideas y locas, "en paz está lo que guarda el hombre fuerte". O sea, pasa algo, pero nada comparado a lo que podría pasar.
Ni mis obras de super santo, ni mis grandes metodos o conocimiento y sabiduria humana lo sorprendieron o conmovieron.
Todo era nada para El.
Nada de mí le servía. Nada. Todo era inutil obra de la carne. Infructuoso esfuerzo por hacer una obra imposible para el hombre.
¿Sabes lo que sí le agradó y que le sirvió de mí?.
Mi humillación y dependencia de El.
Cuando dije: "Vale, no va más, no puedo más. Me declaro incompetente. Te necesito"
¿Sabes lo que significa: "Usame"?
"Usame" no es "yo haré tu obra". "Usame" es "aquí estoy, quiero servirte pero no puedo hacerlo de una manera realmente eficaz. Por favor pasa a traves de mí. Haz que esta nada, este simple vaso de barro, refleje tu gloria". "Porque tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros".
El lo había hecho todo en la cruz. No faltaba nada. Nada. "Consumado es". Ahora solo debía tirarme a los pies de esa cruz, morir a todas mis buenas ideas, mis fuerzas, conocimientos, sabiduría humana, elocuencia y demás y decirle: "vale, nada de esto me sirvió para nada. Usame".
El en esa cruz había pagado todo lo necesario para que la respuesta a esa oración fuera posible.
Por eso Pablo les decía a los Corintios "me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo" (2ª Cor. 12:9) y a los Galatas: "Lejos este de mí gloriarme, sino EN LA CRUZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO".