Maldiciones Generacionales

Maldiciones Generacionales
Por Jorge L. Trujillo

Proverbios 3:33

La maldición de Jehová está en la casa del impío;
Mas él bendecirá la morada de los justos.

De tiempo en tiempo los cristianos se han visto obligados a lanzarse a las páginas de la Biblia para exponer y defender el verdadero evangelio de los ataques contra la pureza de la sana doctrina. Este es uno de esos tiempos.  En este estudio escudriñaremos un tema que está en apogeo en nuestro tiempo, ‘maldiciones generacionales’ también conocido por ‘maldiciones ancestrales’ ó ‘maldiciones familiares’. Esta nueva "doctrina" no se sostiene por sí sola sino que es parte de un esquema mayor el cual es promovido por aquellos que dicen tener ‘ministerios de liberación’. El esquema completo incluye temas como ‘guerra espiritual’, ‘sanidad interior’, ‘liberación de endemoniados’, ‘ pensamiento y confesión positiva’ y ‘prosperidad financiera’ entre otros. El centro de esta enseñanza, y lo que nos mueve a escribir sobre este tema, es que estos ministerios están dirigidos a cristianos y no a inconversos. ¡Pues según ellos, son los cristianos nacidos de nuevo quienes necesitan ser liberados de maldiciones generacionales!

Parece ser que Satanás siempre mantiene a los creyentes entretenidos con nuevos descubrimientos que ‘al parecer’ tienen fundamento bíblico sólido y hacen que la Iglesia crezca y se fortalezca pero que en realidad son ataques sutiles a la verdad de la Palabra y socavan la eficacia del evangelio.

A propósito, como es de esperarse, todos los que enseñan esta creencia dicen tener pruebas irrefutables que confirman la verdad de su doctrina. Hablan y predican de personas, especialmente creyentes, que tenían maldiciones generacionales o ancestrales y que ahora están libres. Lo más serio de este reclamo es que este movimiento está sucediendo no en iglesias que por siempre han sido reconocidas como ‘falsas’, sino que está ocurriendo en aquellas iglesias o congregaciones que son aceptadas y reconocidas como iglesias que mantienen las doctrinas centrales del cristianismo histórico y bíblico.

Pero lo que debemos de hacer como creyentes, no es mirar las experiencias, sino mirar la Palabra de Dios. Si por experiencias se hicieran válidas todas las reclamaciones, entonces tendríamos que aceptar como verdaderas todas las religiones del mundo, pues en todas ellas se hacen milagros y prodigios y se tienen muchas experiencias como prueba y testimonio. El problema está en que cuando el milagro o liberación ocurre en una iglesia aceptada, con pastores y lideres de ‘doctrina aceptable’ y sobre todo en el nombre de Jesús, entonces se hace difícil pensar que no sea verdad, ni que sea Dios mismo obrando tales cosas.

Definición

Creo que primero hace falta definir lo que se quiere decir con ‘maldiciones generacionales’. Veamos la siguiente definición presentada por ‘Apologetics Index’ (Índice Apologético):

‘Una popular, aunque aberrante enseñanza que mantiene que los problemas en la vida de un Cristiano – incluyendo enfermedad, pobreza, desastres naturales, y etcétera – pueden todos ser consecuencia de alguna maldición proferida muchas generaciones atrás. A menudo, los creyentes en esta teoría se hallan envueltos en igualmente aberrante variedad de guerra espiritual, con un énfasis no-sano y no-bíblico en los demonios. Muy prevaleciente en los movimientos ‘Palabra-de-Fe’, así como en los controversiales movimientos de renovación y avivamientos de nuestro día.’

Esta definición coincide con lo dicho por los promotores de esta creencia. Una conocida tele-evangelista sostiene en su libro ‘maldiciones generacionales’ que:

los problemas humanos tales como miedo, problemas en los pies, dolores de cabezas, migrañas, enfermedades del corazón, complejo de inferioridad, insomnio, esclerosis múltiple, auto-imagen negativa, condición nerviosa, infartos, pobreza, hijos rebeldes, familiares inconversos, preocupaciones, etc. son maldiciones.

En resumen, todas las cosas malas que ocurren ‘pueden ser’ resultado de una maldición generacional; pero más adelante veremos que la frase ‘pueden ser’ en realidad significa ‘siempre son’ para estos maestros. Y al fin de cuenta todo el mundo necesita ser liberado de tales maldiciones.

Fondo Bíblico

Como los cristianos creemos en la Biblia, los proponentes de esta teoría utilizan citas bíblicas que ciertamente pueden hacer pensar a los menos preparados bíblicamente (lo cual, lamentablemente, es la gran mayoría de los cristianos), que lo que se dice es realidad. Por cierto, no todo lo que se dice y se enseña en esta teoría es falso, pues toda doctrina por muy falsa que sea contiene algo de verdad en ella.

Cuando leemos en los siguientes textos de la Biblia, los cuales son utilizados como base principal de esta creencia, vemos que el castigo ó consecuencia negativa generacional fue establecido por Dios como por el pecado…

Éxodo 20:5

5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,

Éxodo 34:7

7 Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.

La enseñanza principal en esta doctrina está en que las cosas malas que nos suceden son consecuencia de los pecados de nuestros antepasados. Una lista de cosas adversas, tales como las que presentamos anteriormente en este estudio se deben a esta maldición que nos llegó ‘de gratis’, simplemente por haber venido de una familia cuyo árbol genealógico fue infectado por la iniquidad. Según esta enseñanza, el árbol familiar de cualquier persona puede ser maldecido por el pecado de uno de sus miembros. Eso es lo que dice una famosa maestra:

"Alguien en un árbol familiar comienza la maldición por medio de la desobediencia"

Así que el impacto de ésta enseñanza es universal. Aquí vemos como el ‘pueden ser’ se convierte en ‘siempre son’. Si cualquier antepasado nuestro comienza la maldición solamente por desobedecer, entonces no solo algunos, sino todos los seres humanos están bajo maldición y necesitan romper tales maldiciones. Pues, ¿quien tiene antepasados que nunca hallan cometido desobediencia (pecado)? ¡Nadie!

Ahora aquí hay algo de verdad y es necesario que notemos lo que hay de cierto en esto, pues de acuerdo a la declaración bíblica de los versos que presentamos anteriormente, eso es así aun en el presente pero debido al pecado de Adán. 

Romanos 5:12,14, 19

12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.  19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.

El pecado de Adán trajo condenación y maldición a toda la raza humana (y la tierra - Gen. 3:17-18) y como consecuencia los hombres son considerados 'por naturaleza...hijos de ira'.  Los hombres que no vienen a Cristo en fe, siguen bajo esta condenación pero los que creen en Cristo "no están en condenación" (Romanos 5:1).  Los Cristianos han sido liberados del poder del pecado y han sido trasladados de las tinieblas al reino de Cristo.

Colosenses 1

12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

¿Cómo puede el hombre que ha creído en Cristo ser "LIBRADO de la potestad de las tinieblas Y TRASLADADO AL REINO DE CRISTO" y a la misma vez permanecer bajo "la potestad de las tinieblas" y VIVIENDO EN EL REINO DE DIABLO?. Cuándo el hombre cree en Cristo, Dios le da libertad del poder del Diablo, ¡ESO ES LO QUE SIGNIFICA LA SALVACION!.  Cualquier persona que esté bajo la potestad del Diablo y sus demonios en cualquier área de su vida por muy poca que sea, NO HA SIDO SALVADA y sigue viviendo en CONDENACIÓN.  Pero volviendo a las "doctrinas" de estos maestros de maldiciones, ellos no hablan mucho de ésta realidad bíblica de que el hombre CREYENTE ha sido liberado totalmente del poder del diablo y hay mucho mas en cuanto a esta enseñanza que estos maestros no revelan a sus discípulos pues si lo hacen destruyen sus propios ministerios y por supuesto sus entradas financieras, pero hablaremos de eso mas adelante.

LA INIQUIDAD

Ahora veremos un elemento que es de suma importancia para esta enseñanza. La clave principal de esta doctrina se encuentra centrada en esta palabra, ‘iniquidad’. Según ellos, esta palabra es una referencia a pecados graves y enraizados que ‘atan’ a las personas aun después de convertidas al evangelio. Estas iniquidades son identificadas como ataduras heredadas de los antepasados. Los cristianos, aún después de convertidos, pueden continuar ‘atados’ a estas iniquidades heredadas y no pueden salir de ellas ‘hasta que sean rotas todas las ataduras’.

Métodos de Limpieza

Existen varias maneras en las que las personas pueden recurrir para limpiarse de tales ataduras ancestrales.  La primera es ‘descubrir y quebrantar’, otra es ‘confesar y perdonar’ y finalmente existe el exorcismo o ‘la expulsión de demonios’ y espíritus inmundos heredados.

Descubrir y quebrantar: El principal método de limpieza en contra de las ‘maldiciones generacionales’ es la de ‘descubrir y quebrantar’ por medio de la repetición de oraciones prescritas y diseñadas para tal propósito. Así que primero hay que descubrir la realidad de las maldiciones generacionales. Para que la diagnosis sea descubierta, la persona debe de acudir a alguien que tenga un ministerio de liberación, ya sea en persona o por medio de libros o escritos. Así, entonces se determina si la persona es victima de maldiciones generacionales. Por supuesto que la mayoría de las personas van a tener algún caso donde las cosas no le han ido bien financieramente. Algún familiar en vicios de drogas o alcohol, alguna enfermedad grave en su familia como diabetes, cáncer, etc. Algún pecado que saben que deben dejar, algún antepasado que no era creyente, etc. Pero ese es el método de descubrir, y luego de descubierta la maldición, entonces se debe proceder a ser liberados.

A menudo las personas deben ser liberadas de la maldición antes de que puedan arrepentirse, pues en muchas ocasiones, el arrepentimiento es imposible porque la maldición no ha ido quebranta. Por ejemplo, el siguiente caso es citado donde una joven quería convertirse pero no podía porque estaba bajo control de espíritus inmundos por la maldición de sus antepasados. No fue hasta que la persona confesó los pecados de sus abuelos que pudo recibir salvación.

"Yo le dije a Maria que era tiempo de que renunciara a lo que su familia había hecho y a los espíritus asignados como resultado… Inmediatamente Maria bajo su cabeza y comenzó a orar en voz alta. Ella pidió perdón por su familia estar envuelta con el hombre de los pollos. Ella oró por liberación del mal. Luego pausó. “¡Él lo hizo!" Gritó ella, lagrimas de gozo bajaban por sus mejillas. ¡"El me salvo! Él está en mi corazón." Nosotros también celebramos su victoria".

Esta historia es interesante, pero ¿qué sucedería si la persona fue adoptada y no sabe de su familia natural?, ¿Que de aquellos que no saben nada de lo que su familia pasada hizo? ¿Entonces que hemos de hacer?. Además, no existe base bíblica este tipo de manejo en el evangelismo. No es sabio confiar en experiencias seculares que aparentan dar buenos resultados. La Biblia declara que el evangelio predicado, "es poder de Dios para salvación a todo el que cree" (Romanos 1:16).

Así que luego de haber descubierto que en realidad existen tales maldiciones sobre la persona, se debe de proceder a repetir oraciones de la siguiente manera para quebrantar la maldición:

"Yo cancelo toda obra demoníaca que halla sido pasada a mí de mis ancestros… Yo renuncio toda asignación satánica que sea dirigida a mi y mi ministerio, y yo cancelo toda maldición que Satanás y sus obreros hallan puesto sobre mi… Yo rechazo todos los otros sacrificios de sangre donde Satanás halla reclamado propiedad de mi"

Como se puede dar cuenta, la oración incluye proclamación sobre los espíritus demoníacos pues ellos enseñan que la manera en que la maldición pasa de generación a generación es por medio de espíritus inmundos.

Confesión y Perdón: Otro método es el de sanar las memorias. Por medio de este método se busca ‘revivir’ todas las experiencias pasadas que nos causan resentimiento y perdonar a aquellos que causaron el mal. Estas memorias suelen, según ellos, traer maldición por medio del rencor y la amargura; también se dice que los demonios pueden entrar en la persona que no perdona.

Expulsión de Demonios: Algunos casos van hasta el punto donde la persona debe ser liberada por medio la expulsión de demonios de la persona, también conocido como ‘exorcismo’ ó ‘guerra espiritual’. Estos demonios han llegado a la persona como ‘heredad’ por el pecado de sus antepasados. Según esta teoría detrás de cada pecado existe un demonio que lo causa. Cuando la persona practica un pecado, el demonio pertinente a este pecado posee al individuo y es pasado a sus descendientes naturales.

¿CRISTIANOS BAJO MALDICIÓN?

Después de haber presentado lo que esta teoría enseña, pasaremos a exponer las razones por las cuales esta debe ser rechazada y condenada por los cristianos. El estudio Bíblico nos lleva a la conclusión de que es imposible para un cristiano estar bajo maldición. Por supuesto, esto es algo que es fácil de entender para aquellos que escudriñan la Biblia y la aceptan, pero otros que han sido indoctrinados en estas doctrinas falsas se les hace muy difícil de creer, especialmente cuando sus sentimientos, emociones y ‘experiencias’ les dicen que todo esto es verdad.

¿Qué es maldición?

En primer lugar debemos de notar que la palabra ‘maldición’ no está en el ‘texto clave’ utilizado. La maldición es entonces ‘asumida’.

La palabra maldición de la manera que es usada en la Biblia tiene que ver la invocación de condenación y mal sobre alguien con el fin de traer consecuencias negativas. El primero en declarar maldición sobre un ser humano fue Dios quien también maldijo la tierra y a Satanás. Dios es el que origina la maldición ó consecuencias negativas como "castigo" por el pecado. En la ley Dios estableció una larga lista de Maldiciones (Consecuencias Negativas) por causa del pecado. Estas consecuencias negativas son de carácter tanto temporales como eternos. El hombre está bajo maldición por causa del pecado y como consecuencia su fin es ser destruido en el infierno.

¿Que es iniquidad?

Iniquidad es una palabra que Dios usa para referirse a la ‘trasgresión a su ley’. En el contexto utilizado parece que tiene que ver con la idolatría. Pero este no es el único término que se usa en la Biblia para ese pecado sino que también se usan términos como maldad, pecado, transgresión, prevaricación, etc.

¿Qué significa "visitar la iniquidad?”

La Biblia dice:

Éxodo 20:5

5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,

Éxodo 34:7

7 Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.

Los proponentes y maestros de esta teoría nos hacen pensar que la frase "que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos" de alguna manera significa que la iniquidad (los pecados) de los padres ‘es heredada por’ ó ‘transferida a’ los hijos, pero esta interpretación está muy lejos de la verdad pues no hay razón alguna en el contexto para entretener tal idea.  Pero por supuesto, la Biblia ‘una vez torcida’ puede significar lo que cualquiera desee. Así que tenemos tres errores son detectados casi de entrada:

1.       Añaden al texto la palabra "maldición"

2.       Confunden el ‘efecto’ con la ‘causa’

3.       Cambian a Dios por Satanás

Estos errores los veremos en detalle a continuación:

El primer error que cometen estos maestros es el de añadir la palabra ‘maldición’ al texto bíblico. Es claro en otros textos que Dios declara que la maldición de la ley llegará a aquellos que quebrantan la ley, pero esta maldición no es especifica solo al pecado especifico de la iniquidad sino a ‘toda’ la desobediencia a la ley y según el texto es aplicable solo al que rompe la ley, no dice que es hereditaria:

Deuteronomio 27

14 Y hablarán los Levitas, y dirán á todo varón de Israel en alta voz: 15 Maldito el hombre que hiciere escultura ó imagen de fundición, abominación á Jehová, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén.16 Maldito el que deshonrare á su padre ó á su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.17 Maldito el que redujere el término de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén.18 Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino. Y dirá todo el pueblo: Amén.19 Maldito el que torciere el derecho del extranjero, del huérfano, y de la viuda. Y dirá todo el pueblo: Amén.20 Maldito el que se echare con la mujer de su padre; por cuanto descubrió el regazo de su padre. Y dirá todo el pueblo: Amén.21 Maldito el que tuviere parte con cualquiera bestia. Y dirá todo el pueblo: Amén.22 Maldito el que se echare con su hermana, hija de su padre, ó hija de su madre. Y dirá todo el pueblo: Amén.23 Maldito el que se echare con su suegra. Y dirá todo el pueblo: Amén.24 Maldito el que hiriere á su prójimo ocultamente. Y dirá todo el pueblo: Amén.25 Maldito el que recibiere don para herir de muerte al inocente. Y dirá todo el pueblo: Amén.26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para cumplirlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.

El segundo error que cometen estos maestros es el de confundir la ‘maldición’ con la ‘iniquidad’ ó el ‘pecado’. A veces se refieren a la ‘maldición’ como la misma iniquidad ó pecado y otras veces se refieren a la maldición como ‘el resultado’ del pecado.  Es decir, se hace referencia a los términos confundiéndolos uno con otro como si fueran la misma cosa. A menudo se hace referencia al acto de pecado como si fuera la maldición misma y viceversa. He aquí esta clara confusión en el testimonio de alguien que dice haber estado bajo influencia de tales maldiciones:

Mucho de nuestros problemas de pecado se remontan a los días de nuestra niñez, sin embargo, una gran parte de nuestros problemas de pecado son actualmente heredados de nuestros padres a través de un fenómeno conocido como ‘maldiciones generacionales’. Mi propia familia sufre de la maldición generacional de la pobreza hasta el punto que, aun a pesar de la aparente prosperidad de mis padres, ellos todavía se quejan de nunca tener suficiente dinero para pagar sus cuentas –¡ tales maldiciones se remontan hasta mis abuelos! Esto es, de hecho, la razón porque la pobreza fue un gran problema para mí durante el Segundo Viento. Las maldiciones generacionales pueden ciertamente llevar al desarrollo de pecados profundamente enraizados en nuestras vidas, y la liberación milagrosa de las maldiciones generacionales son la clave para el arrepentimiento y la liberación de ciertos pecados. Yo sé que he ciertamente recibido liberación de la maldición generacional de la pobreza a través del Segundo Viento de la Bendición de Toronto. Liberación de las maldiciones generacionales a menudo puede envolver el perdón de nuestros abuelos y tatarabuelos, y podemos ser llevados a arrepentirnos en el lugar de nuestros antepasados para así romper la maldición. Mayormente, las raíces de nuestras maldiciones generacionales son reveladas a nosotros por medio de la revelación directa del Espíritu Santo – ciertamente aun más desde que abrazamos la Bendición de Toronto. [énfasis añadido]

Este error es muy peligroso porque puede llevar a la persona a concluir que en realidad el pecado que comete no es ‘su pecado’ sino el pecado que ha heredado de sus antepasados. Tal cosa es hacer a Dios mentiroso. La raza humana está en condenación a consecuencia del pecado de Adán, pero cada persona tendrá que dar cuenta a Dios por su pecado, no el de sus padres.

1 Juan 1

10 Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos á él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

‘Visitar la iniquidad’ no significa que el pecado sería transferido de generación en generación sino que ‘el castigo ó consecuencia por el pecado’, sería transferido de generación a generación PERO existe una condición y sigue diciendo "…de aquellos que me odian."(Éxodo 20:5.)  Es decir de los que continuaban apartados de Dios. Cuando alguien se apartaba del pecado y no seguía los pasos de sus antepasados, entonces la bendición de Dios estaba disponible, "…hasta mil generaciones" (Éxodo 20:6), queriendo indicar, eternamente, mientras se obedecía a Dios.

Hace falta aclarar en este punto que la conducta 'externa' de los padres tiene influencia sobre los hijos, por eso la Biblia nos ordena "instruye al niño en su camino y cuando sea viejo no se apartará de él" (Proverbios 22:6; Efesios 6:4). Sin duda, el ejemplo de los padres, ya sea bueno o malo de afecta los hijos; pero eso está muy lejos de decir que los pecados y demonios son heredados o traspasados por vía genética y/ o reproductiva.

El tercer error tiene que ver con cambiar a Dios por Satanás. Por eso le enseñan a sus seguidores a orar así:

"Yo cancelo toda maldición que Satanás y sus obreros hallan puesto sobre mi…".

Atribuyen la obra de maldición al diablo cuando la Biblia claramente dice que es Dios mismo quien pone el castigo:

"…porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen…"

Claramente: ¡No es Satanás quien está en control y quien maldice y castiga la iniquidad, es Dios mismo quien lo hace!  Aun si Satanás quisiera maldecir a los hijos de Dios, no puede hacerlo si Dios mismo no los maldice primero. Eso es exactamente lo que pasa, es Dios quien está en control aun de las acciones de los enemigos de sus hijos.  En el caso de Barac cuando pedía a Balaam que maldijera el pueblo de Dios, este, por tres veces, en vez de maldición pronunciaba bendición…

Números 22

12 Entonces dijo Dios á Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo; porque es bendito.

Números 23

8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado? 9 Porque de la cumbre de las peñas lo veré, Y desde los collados lo miraré: He aquí un pueblo que habitará confiado, Y no será contado entre las gentes. 10 ¿Quién contará el polvo de Jacob, O el número de la cuarta parte de Israel? Muera mi persona de la muerte de los rectos, Y mi postrimería sea como la suya. 11 Entonces Balac dijo á Balaam: ¿Qué me has hecho? hete tomado para que maldigas á mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones. 12 Y él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para decirlo?

Deuteronomio 23

5 Mas no quiso Jehová tu Dios oír á Balaam; y Jehová tu Dios te volvió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.

Tal como en el caso de Barac y Balaam (lea Números 23); Cuando alguien trata de poner alguna maldición sobre los hijos de Dios, esta maldición es convertida en bendición por Dios, porque Él cuida de sus hijos y nadie les puede hacer daño pues él nos ha dado poder sobre el enemigo. Así que la idea de que tenemos que estar ‘preocupados; por los que nos maldicen y romper tales maldiciones es tonta siendo que es Dios mismo quien cuida, protege y defiende a sus hijos.

Lucas 10

18 --Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo --respondió él--. 19 Sí, les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo el poder del enemigo; nada les podrá hacer daño.

El desconocimiento y la confusión, no son solo en el ámbito de los seguidores, sino que los mismos líderes de estos grupos despliegan gran ignorancia cuando hablan sobre el tema. Muestran gran falta de educación y propia hermenéutica ó principios básicos de interpretación bíblica al aplicar versos dirigidos a una situación particular del Antiguo Testamento a los Cristianos que viven bajo el Nuevo Testamento sin hacer una aplicación propia de los versos pertinentes en el Nuevo Pacto. Tales declaraciones nos dejan ver claramente que estas personas, ya sea intencional o ignorantemente, no le dicen al oyente todo el consejo de la Palabra respecto al tema de las maldiciones y los castigos generacionales.

¿PORQUE UN CRISTIANO NO PUEDE ESTAR BAJO MALDICIÓN?

La Biblia nos enseña que los Cristianos no pueden ser afectados por las maldiciones. A continuación presentamos siete razones importantísimas que nos prueban esta verdad.

El Cristiano no puede estar bajo maldición porque...

1.        El que está en Cristo es nueva criatura.

La Biblia es muy clara en que ‘si alguno está en Cristo, nueva criatura es’ (Romanos 5:1). Dios ha tomado el pasado de una persona y lo ha quitado de su cuenta. Es una nueva criatura, una nueva creación. Esto significa que es como un niño recién nacido. Cuando la Biblia habla de nuevo nacimiento, se esta refiriendo a la posición y condición del creyente frente a Dios. Este acto de regeneración le da entrada al individuo al reino de Dios por medio del lavamiento de sus pecados…

Tito 3

4 Pero cuando se manifestaron la bondad y el amor de Dios nuestro Salvador, 5 él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, 6 el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador. 7 Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna.

El creyente cuando es salvo, es como un niño recién nacido, sin pecado alguno. Por medio de la regeneración ‘es lavado’ y ‘es renovado’ por medio del Espíritu Santo, el cual es derramado abundantemente sobre el o ella.

2.        Está en paz con Dios.

El pecador está en guerra con Dios, pero cuando la persona viene a Cristo, entonces ésta tiene paz con Dios. Jesús dijo:

Juan 14

26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho. 27 La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

¿Que es eso de que Cristo puede dar una paz la cual el mundo no puede dar? Esto significa que esta paz es "paz con Dios". Los creyentes tienen esa paz.  Esto es importante en este tema porque estos maestros enseñan que la maldición llega a la persona de parte de Satanás, sin embargo, la Biblia dice que es Dios quien pone la persona bajo maldición como castigo por su iniquidad.

Romanos 5

1 JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:

Si el creyente está en paz con Dios, habiendo sido declarado ‘justo’; entonces no hay razón alguna para que Dios le ponga bajo maldición por su pecado.

Romanos 5

9 Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!

Por cuanto el creyente está en paz con Dios y no en guerra ó rebelión contra él, no puede llevar las consecuencias por el pecado, ni temporales ni eternas, aun cuando de alguna forma ú otra peque. Esto nos lleva al próximo punto…

3.        Está libre de ‘las consecuencias’ del pecado

Dios es un Dios que castiga el pecado. Cuando Cristo murió en la cruz, él pagó por nuestros pecados, Dios no simplemente olvidó el pecado sino que ‘el mismo’, en la persona de Cristo, castigó nuestros pecados.

Isaías 53

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Cuando la Biblia habla de castigo por el pecado, este tiene un significado distinto al de la disciplina. La ‘disciplina’ viene con amor para corrección y restauración, pero la ira viene con odio para condenación y destrucción. El creyente del Nuevo Testamento está en una posición distinta al creyente bajo la Ley en el sentido que no tiene que cargar con las consecuencias negativas del pecado, (mas adelante veremos porque)…

Hebreos 12

5 Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, diciendo: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, Ni desmayes cuando eres de él reprendido. 6 Porque el Señor al que ama castiga, Y azota á cualquiera que recibe por hijo. 7 Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien el padre no castiga? 8 Mas si estáis fuera del castigo, del cual todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos. 9 Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10 Y aquellos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que nos es provechoso, para que recibamos su santificación.

La maldición implica que la ira de Dios está sobre la persona, algo que es natural para el no creyente, el que NO ES hijo de Dios, pero el creyente ya no está bajo la ira de Dios…

Efesios 2:3

Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.

Nótese que Pablo usa el verbo en tiempo ‘pasado’ no presente. ‘Éramos hijos de ira’ ya no lo somos.

Efesios 5:6

Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

¡Los hijos de desobediencia son los pecadores, nunca los Cristianos!

Colosenses 3:6

Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión.

Los pecadores que están sin Cristo, y desobedecen al evangelio, están bajo ira de Dios y nosotros ‘éramos’ en tiempo pasado, hijos de ira, hijos de desobediencia, hijos de rebelión, etc.; pero ya no lo somos. Ahora somos ‘amados de Dios’.

Juan 3

18 El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Así que el que cree, por la misma declaración de la Escritura "no está en condenación" lo cual es la consecuencia del pecado…

Salmos 32

1 BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.2 Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay superchería.

Por eso somos bienaventurados porque tenemos paz con Dios y nuestro pecado ¡no se nos tiene en cuenta!

4.        ¡Dios ha establecido que no será más!

El cristiano no puede estar bajo "maldición generacional" porque Dios mismo declaró que eso sería cosa del pasado. Los hijos no han de pagar mas por los pecados de los padres.

Dios había establecido cuando introdujo EL VIEJO PACTO con su pueblo que los hijos y nietos pagarían las consecuencias de los pecados e iniquidad de los padres, hasta la tercera y cuarta generación, sin embargo profetizó de que algo distinto ocurriría dentro de Israel después que volvieran del cautiverio al que habían sido llevados a causa de la suma de todos sus pecados:

Ezequiel 18 (NVI)

La responsabilidad personal

1 El Señor me dirigió la palabra: 2 «¿A qué viene tanta repetición de este *proverbio tan conocido en Israel: Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les destemplaron los dientes? 3 Yo, el Señor omnipotente, juro por mí mismo que jamás se volverá a repetir este proverbio en Israel. 4 La persona que peque morirá. Sepan que todas las vidas me pertenecen, tanto la del padre como la del hijo. 5 »Quien es justo practica el derecho y la justicia; 6 no participa de los banquetes idolátricos en los cerros, ni eleva plegarias a los ídolos malolientes de Israel. No deshonra a la mujer de su prójimo, ni se une a la mujer en los días de su menstruación. 7 No oprime a nadie, ni roba, sino que devuelve la prenda al deudor, da de comer al hambriento y viste al desnudo. 8 No presta dinero con usura ni exige intereses. Se abstiene de hacer el mal y juzga imparcialmente entre los rivales. 9 Obedece mis decretos y cumple fielmente mis *leyes. Tal persona es justa, y ciertamente vivirá. Lo afirma el Señor omnipotente. 10 »Pero bien puede suceder que esa persona tenga un hijo violento y homicida, que no siga su ejemplo 11 y participe de los banquetes idolátricos en los cerros; que deshonre a la mujer de su prójimo, 12 oprima al pobre y al indigente, robe y no devuelva la prenda al deudor, y eleve plegarias a los ídolos e incurra en actos repugnantes; 13 que, además, preste dinero con usura y exija intereses. ¿Tal hijo merece vivir? ¡Claro que no! Por haber incurrido en estos actos asquerosos, será condenado a muerte, y de su muerte sólo él será responsable. 14 »Ahora bien, ese hijo podría a su vez tener un hijo que observa todos los pecados de su padre, pero no los imita, 15 pues no participa de los banquetes idolátricos en los cerros, ni eleva plegarias a los ídolos malolientes de Israel, ni deshonra a la mujer de su prójimo; 16 no oprime a nadie, no roba, devuelve la prenda al deudor, da de comer al hambriento y viste al desnudo; 17 se abstiene de hacer el mal, no presta dinero con usura ni exige intereses; cumple mis leyes y obedece mis decretos. Un hijo así no merece morir por la maldad de su padre; ¡merece vivir! 18 En cuanto a su padre, que fue un opresor, que robó a su prójimo y que hizo lo malo en medio de su pueblo, ¡morirá por su propio pecado!

Jeremías 31

28 Y así como he estado vigilándolos para arrancar y derribar, para destruir y demoler, y para traer calamidad, así también habré de vigilarlos para construir y plantar afirma el Señor. 29 En aquellos días no volverá a decirse:»Los padres comieron uvas agrias,y a los hijos se les destemplaron los dientes. 30 Al contrario, al que coma uvas agrias se le destemplarán los dientes, es decir, que cada uno morirá por su propia iniquidad.

5.       ¡El Cristiano está bajo un Nuevo Pacto!

Dios se relaciona con el hombre por medio de Pactos. Cuando Dios puso a Adán en el huerto del Edén, estableció un Pacto con él, cuando salvó a Noe con su familia, hizo pacto con Noe, cuando llamó a Abraham, hizo pacto con él, cuando llamó a su pueblo de Egipto, hizo pacto con ellos, cuando llamó la Iglesia, hizo pacto con ella. La Biblia nos declara que cuando el pecado abunda, la Gracia sobreabunda, esta es la verdad del Nuevo Pacto.

El Antiguo Pacto era condicional a la obediencia del hombre. Si este desobedecía, recibía las consecuencias negativas del pacto y la ira de Dios venía sobre él.

Deuteronomio 11

25 Nadie podrá hacerles frente. Por dondequiera que vayan, el Señor su Dios hará que todo el mundo sienta miedo y terror ante ustedes, como se lo ha prometido. 26 »Hoy les doy a elegir entre la bendición y la maldición: 27 bendición, si obedecen los mandamientos que yo, el Señor su Dios, hoy les mando obedecer; 28 maldición, si desobedecen los mandamientos del Señor su Dios y se apartan del camino que hoy les mando seguir, y se van tras dioses extraños que jamás han conocido.

Bajo el Nuevo Pacto, el hombre está representado por Cristo, quien hace que las condiciones del pacto sean cumplidas en su totalidad, por eso el hombre es libertado de las consecuencias negativas (la maldición divina) del pecado, pues esta maldición fue puesta por Dios sobre Jesús en la cruz.

HOY estamos en el Nuevo Pacto bajo la dispensación de la Gracia. Dios está salvando su pueblo y no tomándole en cuenta a sus hijos sus pecados. Ya no estamos bajo la ley, la ley ha quedado atrás para el creyente. Él ha sido justificado en la sangre de Cristo. Cristo cumplió, por su pueblo, TODOS los requisitos de obediencia y TODAS las consecuencias negativas del pecado que la ley eterna de Dios exige.

Así que es muy importante que entendamos que la condenación / sentencia establecida por Dios que decía que el hijo pagaría el pecado del padre ha quedado en el pasado CON LA LEY. Dios declara en la Biblia todo lo contrario a lo que esta teoría promueve. Ya Dios no está castigando la maldad de los padres en los hijos. No hay condenación para los que están en Cristo. ¡Eso se acabó en la cruz! con la confirmación del NUEVO PACTO bajo la gracia:

Jeremías 31 (NVI)