Tres expertos en teología, pastoral e historia concluyen que el neopentecostalismo se aleja de la fe evangélica
Consideran que contiene “otra doctrina”, una “visión mágica de la vida” y confunde “servicio con éxito”
Tres expertos en teología, pastoral e historia concluyen que el neopentecostalismo se aleja de la fe evangélica
BARCELONA, 4-2-2004 (P.Puigvert/ACPress.net).
El pasado 31 de enero (de 2004) se celebró la Mesa Redonda anual organizada por las instituciones de enseñanza bíblica teológica CEEB e IBSTE y la EBE, bajo la pregunta: "¿Es evangélico el neopentecostalismo?”. Tres expertos en diferentes áreas de la teología, la pastoral y la historia concluyeron que esta corriente teológica se aleja de las bases de la fe evangélica.
El pasado 31 de enero se celebró por decimotercera vez la Mesa Redonda anual que empezó en 1992 organizada por las instituciones de enseñanza bíblico teológica CEEB e IBSTE y a la que hace cuatro años se añadió la EBE. El objetivo de estas Mesas es mantener un encuentro fraternal para debatir un tema actual, bíblico, teológico, ético o práctico y fomentar la comunión entre los profesores, alumnos y exalumnos de las tres instituciones.
El tema elegido para esta ocasión fue "¿Es evangélico el neopentecostalismo?”, constituyendo la Mesa los profesores Bernard Coster, Andreu Dionís y Julián Mellado, quienes expusieron el tema a partir de un análisis histórico, bíblico-teológico y pastoral. Actuó como moderadora la profesora de IBSTE Joana Ortega.
BERNARD COSTER: OTRA DOCTRINA
Con el aula magna de IBSTE llena a rebosar empezó la sesión con el primer ponente, Bernard Coster, profesor del CEEB, CEIBI y EBE. La aproximación histórica la hizo a partir de una idea del fenómeno del "agotamiento de la tradición". Cada movimiento, del tipo que sea, empieza con un momento renovador que cuando es de verdad y fructífero forma una nueva tradición. Una tradición se renueva tantas veces como puedan actualizarse sus ideas y motivos originales. También se corre el peligro de actualizarse artificialmente por medio de motivos ajenos que cambian el rumbo y el carácter de una tradición sin renovarla verdaderamente.
Su conclusión fue que en la medida que el neopentecostalismo sustituye a la salvación bíblica (que se explica por la cruz de Cristo y que es un acontecimiento escatológico -Col. 3:3) por experiencias salvíficas emocionales, de poder, bendición, felicidad y curación rompe, no sólo con el consenso evangélico, sino también con el fundamento profético y apostólico. En la medida que su práctica manifiesta este cambio aparecen otra doctrina de revelación, otra teología, otra cristología, otra antropología, otra soteriología y otra eclesiología, dominadas por una pneumatología sincretista que no permite discernir a los espíritus. Todo esto lo separa del movimiento evangélico.
JULIÁN MELLADO: VISIÓN MÁGICA DE LA VIDA
El segundo ponente en intervenir fue Julián Mellado, director teológico del INSTE y pastor, quien empezó su exposición diciendo que para acercarnos a una respuesta coherente a la pregunta del tema deberíamos establecer una definición sobre lo que consiste ser evangélico, teológicamente hablando. La forma más amplia y a la vez que expresa una cierta concreción es partir del lema de la Reforma, "sola Scriptura", "sola gracia", "sola fe". Su tesis es que estos principios son negados por el llamado neopentecostalismo. Es más, ni siquiera es pentecostal, sino una expresión cristianizada de la metafísica que se originó en el siglo XIX. Prefiere denominarlo "movimiento metafísico cristiano" que trata de imponer una visión mágica de la vida como expresión de la fe cristiana.
Consideró que no se puede hablar de la teología de este movimiento porque no existe el estudio disciplinado de ella. En realidad se trata de una nueva espiritualidad. Concluyó diciendo que al entender la fe como una observación anticipada o un poder que influye en Dios, la gracia como reconocimiento de los poderes internos del creyente y las Escrituras como un medio de revelación entre otros, el neopentecostalismo no es evangélico, sino un sincretismo espiritualista donde se mezcla cierta terminología cristiana con conceptos y prácticas paganas.
ANDREU DIONIS: ÉXITO O SERVICIO
En tercer y último lugar intervino Andreu Dionís, profesor de IBSTE y pastor de la Iglesia Unida de Terrassa, quien empezó exponiendo su experiencia pastoral, interés y trasfondo personal, seguido de un perfil de las personas que llegan a la comunidad procedentes del neopentecostalismo, mayormente latinoamericano, y las características que suelen darse en este perfil de personas. En la localidad donde ejerce su ministerio existe una iglesia neopentecostal con unos mil miembros en sus mejores momentos. En segundo lugar, trató sobre la estrategia comunitaria que él emplea con los que llegan a su iglesia, que consiste en una exposición clara de la visión, misión y pacto de la iglesia.
En tercer lugar, se refirió a los desafíos de aprendizaje pastoral en un tiempo de cambios, mencionando las aportaciones más destacadas de los movimientos neopentecostales, así como los serios riesgos que comportan. Concluyó contraponiendo los énfasis del neopentecostalismo con una pastoral que enfatice más la guerra espiritual contra las pasiones del hombre; que la experiencia de fe consiste en caminar con Dios cada día, que la Palabra es la que me ayuda a discernir y valorar mi experiencia personal.
Frente al énfasis en la experiencia del éxito, sitúa la enseñanza sobre el Siervo sufriente, enfatizando la autoridad del servicio y no la del cargo. Por último, en lugar de una visión neoplatónica y pseudo gnóstica del ser humano, subrayar que el hombre es un ser integral. En el coloquio que siguió, hubo una excelente participación sólo limitada por falta de tiempo, produciéndose también algunas intervenciones de hermanos que habían tenido experiencias negativas con el neopentecostalismo, lo que dio un toque emotivo al debate.