SE NECESITAN OBREROS

Este anuncio no lo leí en ningún periódico o agencia de trabajo, estaba clocado en un cartel de cierta Iglesia, llevaba 40 días y no se había presentado ningún candidato para ese puesto, no se requería de especialidad alguna, solo se pedía buena voluntad y deseo de trabajar para el Señor, allí donde él precisare, pues el Señor nos insta a trabajar:

Juan 6:27 - Trabajar

Lucas 10:2 Rodag al Señor que envíe obreros

Hoy hay pocas manos voluntarias para trabajar en la obra del Señor, nos sentimos bien asistiendo a los cultos sin comprometernos ni atarnos a nadie, eso si, que otros realicen la labor de testificar, enseñar, predicar..., decimos. "Yo me limitaré a orar para que el señor envíe obreros".

A veces nuestras oraciones son frías, vacías, sin sentido alguno, ¿oramos para que nos escuchen nuestros hermanos? ¡que santos somos!, ¿oramos para hacer de la oración una predicación y recibir de los demás alabanza? ¡que bien conoce la Biblia!, creo que muchas veces perdemos el tiempo con nuestras oraciones cuando no hay convicción de fe y un propósito firme de lo que estamos orando, léase Eclesiastés 5:1-6 y medita.

La Iglesia necesita obreros para trabajar, con el propósito que nos une ser miembros del cuerpo de Cristo y la proyección de ser testimonio a los demás, queremos tener predicadores, pastores, evangelistas y oramos por ello, pero, ¿ofrendamos para su mantenimiento ministerial?, como dice Santiago 4:3 "no recibís porque pedís mal".

Revisemos nuestras oraciones como son de verdad. No son los labios lo que mira el Señor, sino la motivación de nuestro corazón que habla sinceridad y verdad:

Oramos: ¡Señor, que haya crecimiento en la Iglesia!

Respuesta: ¿Como puedes pedir crecimiento cuando no te veo apenas en la comunión de la Iglesia?

Oramos: ¡Señor, que la gente se convierta a tu evangelio!

Respuesta: ¿Como es tu testimonio entre tus vecinos, trabajo, casa...?

Oramos: ¡Señor, úsame para tu servicio!

Respuesta: ¿Cuantas veces me has dicho esto? Hay una lista de limpieza en el templo, de visitación, de ayudas al ministerio, ¿colaboras con tu servicio?

La oración de Fe es lo que ME HACE A MI responder primero, esta es la oración de un corazón generoso a nuestro REDENTOR:

¡Señor, que haya crecimiento en la Iglesia! "Heme aquí, que empiece por mi"

¡Señor, te ruego que envíes obreros a tu cosecha! "Heme aquí, Señor, envíame a mi"

¡Señor, que las almas te conozcan! "Heme aquí, que yo pueda guiarles y hablarles de tu amor.

En la medida que comprendamos que somos piedras vivas en este edificio con los dones a su servicio, y que el trabajo en el Señor no es en vano, cumpliremos aquí en la tierra su voluntad, así en el cielo... la obediencia y la fidelidad al maestro es la respuesta que le debemos al Señor por su amor, y su respuesta será: "Bien buen siervo y fiel, entra en el gozo de tu Señor"

 

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