¿QUE PAPEL TIENEN NUESTRAS ORACIONES EN LA VOLUNTAD DE DIOS?
Dios decidió desde el principio de los tiempos trabajar a través del ser humano y no independizarse de él. Adán era el representante de Dios en la tierra, hecho a su imagen y semejanza. Llevaba en sus manos el peso de la tierra (Gn. 1:27,28; Sal. 8:4-6).
Los seres humanos iban a ser la unión de Dios con la autoridad y las actividades aquí en la tierra. Legó parte de la autoridad en la tierra en el ser humano. Si no hubieran tenido esta responsabilidad sobre la tierra, los actos mal realizados y los pecados de los hombres no hubieran traído ninguna consecuencia.
Aún así, Dios decidió actuar por medio de nosotros, somos usados por Él y "necesita" (entended el significado) llevar su voluntad a través de las personas. ¿No nos dice que pidamos que venga su reino y se haga su voluntad? (Mt. 6:10) Aunque eso va a suceder de todos modos. ¿No nos dijo que pidiéramos nuestro pan diario? (Mt. 6:11) Aunque conoce nuestras necesidades. ¿No exhorta a que pidamos obreros para su mies? (Mt. 9:38) Aunque Él sea quien más lo desee. Son cosas que están en la voluntad de Dios. ¿Por qué tengo que pedirle algo que ya quiere hacer, si no es que mis peticiones de alguna manera liberen los acontecimientos? Claros ejemplos de esto los tenemos en las oraciones de Elias (Re. 18) y de Daniel (Dn. 10:12). Sin embargo Dios no siempre encuentra alguien intercediendo... (Ez. 22:30,31).
Dios es omnipotente para hacer y deshacer cuanto quiera y como quiera, aún así nos da el privilegio de ser usados por Él. Nos pide que oremos sin cesar (1Ts. 5:17) y también nos promete que todo lo que atemos en la tierra será atado en el cielo y que todo lo que desatemos en la tierra será desatado en el cielo (Mt. 18:18).
Debemos tener fe en que Él actuará, debemos actuar con fe. Muchas veces desconocemos el por qué de los métodos de Dios, usó saliva y barro para curar a ciegos pudiendo hacerlo con tan sólo una palabra, pidió al pueblo de Israel que rodeara siete veces la muralla de Jericó, que gritaran para derrumbar la muralla, pudiendo haberlo hecho con tan sólo una palabra suya. Dios usó otros métodos y usó la fe y fidelidad de aquellos que en Él creían.
Él nos ha prometido estar con nosotros, ha prometido moverse en esta tierra. Pidámosle sin cesar que actúe conforme a sus deseos, con la fe de que cumplirá sus promesas.