LA SEQUIA EN ESPAÑA

Esta frase ha estado en boca de todos los informativos en estos últimos meses (verano de 2005), no es para menos, porque el agua es un elemento vital en nuestras vidas.

Los resultados se hacen evidentes, y así contra el despilfarro y su uso indebido ha llevado a restricciones de agua en algunas localidades, no solo en el uso domestico, los campos y los animales comparten la sequía de este verano.

A este peligro de sequía se ha unido como un "aliado compañero", los incendios. Las imágenes de nuestros bosques ardiendo es cotidiano en nuestra España, ¡con qué rapidez se extiende el fuego! ¡como devoran sus llamas todo lo que encuentran!

Se movilizan todos los medios da nuestro alcance, sean técnicos y humanos para poder extinguir el fuego destructor, ¡todos contra el fuego!, ese es el espíritu de colaboración que reina contra el enemigo a vencer.

Viendo esa realidad social y sus repercusiones, me viene al corazón otra realidad de otra índole, pero que se mueve en la misma onda, y que toca las fibras de nuestro ser como hombres y mujeres.

Nuestra sequía espiritual y sus consecuencias que generan muerte, y que el acicate del fuego que nos rodea, nos consume hasta devorarnos. Nuestro campo, nuestras flores, nuestro corazón, si no se riega con el "agua que sale de la fuente de la vida", se hace estéril, es como el desierto, sin fruto, los dardos de fuego del maligno intentarán aprovechar esta sequía de nuestro corazón y prenderá el fuego destructor para hacer su obra de muerte. Las escrituras nos recuerdan que la lengua es como un fuego que puede destruir en un instante, lo que durante años hemos estado edificando.

Recuerda que Cristo es el Agua de Vida para saciar nuestra sed

Juan 4:13-14 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Joh 7:37b-38 Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva

El fruto cristiano solo se produce con el contacto del agua viva

 

Salmo 1:3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,

Que da su fruto en su tiempo,

Y su hoja no cae;

Y todo lo que hace, prosperará

 

La lengua, que su uso sea para dar alabanza al creador, santiago 3:1-6.

Recuerda (Salmo 1), medita en la palabra de Dios día y noche, y todo lo que hagas prosperará tu alma.

 

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