U n a C r í t i c a
por
T. A. McMahon
Director Ejecutivo
The Berean Call
[El llamado de Berea]
Lo que sigue son las breves notas y comentarios de T. A. McMahon (10 de marzo de 2005) sobre la obra The Purpose-Driven Life (que literalmente significa La Vida Impulsada Con Propósito, pero traducido “Una Vida Con Propósito” [UVCP] por Editorial Vida). McMahon está en proceso de realizar un análisis adicional del libro, a lo cual añadirá comentarios periódicamente. Verifique las publicaciones periódicas para enterarse de las actualizaciones.
Mi primera introducción al libro de Rick Warren, The Purpose Driven Life, [La Vida Con Propósito] fue mediante el aporte que me brindó un misionero (un ex Católico Romano) que había estado testificando exitosamente a sus familiares Católicos. Su hermano y cuñada Católicos pidieron prestado el libro de él sin que se los ofreciera. Dijo que fue la única vez que estuvieron interesados en alguno de sus materiales “Protestantes.” Les encantó el libro, aunque no hizo nada para disuadirlos de su Catolicismo Romano. Sólo puedo suponer que lo que leyeron reforzó la orientación Católica de ellos sobre las obras meritorias para la salvación. UVCP efectivamente enfatiza “hacer” y la “sumisión” a la iglesia (o Iglesia, en el caso de ellos). El evangelio presentado en el libro no está claramente en desacuerdo con el evangelio de Roma y, por lo tanto, no presenta una amenaza para que los Católicos se alejen de su fe. Algunas Iglesias Católico Romanas ofrecen UVCP y materiales relacionados con el crecimiento de la iglesia.
Generalmente hablando, Una Vida Con Propósito es el sueño de un pastor. Rick Warren emite exhortaciones con las que la mayoría de los pastores raras veces desafían a sus congregaciones, pero que a la mayoría de los pastores les agradaría mucho que sus congregaciones las cumplieran. Warren ofrece algunas enseñanzas que son bíblicamente sanas cuando se las usan en el contexto Escritural. A lo largo del libro, el lector encontrará muchas cosas que lo desafiarán en su andar con el Señor.
Por otra parte, hay una cantidad de enseñanzas y otros contenidos encontrados en el libro que podrían fácilmente guiar al lector lejos de la verdad de la Palabra de Dios. Mi principal preocupación es que el lector sin discernimiento aceptará gran parte de lo que Rick Warren presenta que no es bíblico. Dado su influencia en escala mundial, él está sembrando mucho error entre las ovejas, a pesar del buen contenido que presenta y posiblemente debido al mismo.
Adicionalmente, tenía una sensación de intranquilidad que trascendía mis problemas particulares con el libro. Sentí que me estaban haciendo pasar a un programa de desarrollo que tiene una agenda más allá de solo ayudar al Cristiano a crecer en su relación con el Señor o enseñar a la iglesia local a glorificar a Dios y llevar fruto mientras funciona como un cuerpo en obediencia a las Escrituras. Muchos de las actividades promocionales son reminiscencias de movimientos dentro de la iglesia durante la última parte del siglo veinte, e.g., el movimiento La Lluvia Tardía, y el Reconstruccionismo Cristiano. Todos estos promovieron la idea humanística religiosa de que el Cristianismo, mediante la aplicación de principios, señales y portentos bíblicos, transformarían al mundo en un paraíso y por consiguiente convertirían a la mayoría de la población a Cristo.
Lo que sigue son, en mi opinión, algunos de los aspectos más perturbadores del libro. Tenga paciencia si algunas cosas que se mencionan parecen inconsecuentes. Aunque yo he tratado a propósito de evitar esta crítica, no obstante, algunos detalles de la misma se han registrado debido a que revelan una tendencia de parte de Rick Warren [RW] que efectivamente tienen consecuencias críticas. Por ejemplo, si fuera una rara excepción que RW representara mal un versículo de la Biblia como texto de prueba a favor de un concepto que estaba enseñando, sería injusto para él que se hiciera toda una cuestión del mismo. No obstante, él hace eso con gran frecuencia a lo largo de la obra UNA VIDA CON PROPÓSITO. Tristemente, hay muchas otras de las tales críticas.
En un esfuerzo por alentar al lector a que termine [de leer] el libro en “40 días,” Rick Warren cita el significado de ese período de tiempo en la Biblia. Sin embargo, él se toma libertades al imponer sus propias ideas sobre las Escrituras a fin de apoyar lo que está diciendo. Aunque sus interpretaciones dan la impresión de ser bíblicas, a menudo no lo son. Por ejemplo, él da una lista de individuos de la Biblia quienes fueron cuestionablemente “transformados” durante una experiencia de 40 días. Esa es una exageración en el mejor de los casos. No obstante, él también incluye la tentación de Jesús, de la cual dice: “Jesús recibió poder después de permanecer 40 días en el desierto.” Esta es categóricamente una mala interpretación en un intento por validar una de las premisas de apertura del libro (pg. 8).
Aunque al lector le parecerá que Rick Warren está aplicando la Escritura, su preferencia por las versiones bíblicas de paráfrasis a lo largo del libro es definidamente contraproducente para el entendimiento de la Palabra de Dios. Además, su esfuerzo por alentar a memorizar versículos de la Escritura (algo que normalmente es bueno), cuando se lo aplica a los versículos parafraseados que él enuncia, no es la memorización de la Palabra de Dios en absoluto, sino más bien, la interpretación subjetiva de las Escrituras hecha por otra persona. Eso no es bueno (p. 10).
En la página 10 él también declara: “El verdadero desarrollo espiritual nunca surge de una búsqueda aislada ni individual. La madurez se alcanza a través de las relaciones y la vida en comunidad.” Aunque yo no encuentro esa idea en la Biblia, ese es un concepto relacionado con la Teoría de Sistemas Generales, un concepto contrario al punto de vista bíblico del mundo.
“La mejor manera de descifrar el propósito de Dios para tu vida es permitir que la Escritura hable por sí misma” (pg. 11). El uso de RW de tantas interpretaciones de paráfrasis subjetivas hace que sea imposible que “la Escritura hable por sí misma.”Una paráfrasis de la Biblia es la interpretación de un individuo de lo que él piensa que Dios está diciendo. Muchos ejemplos siguen.
La página 17 presenta un problema muy evidente: la firma de un “pacto” entre el lector y Rick Warren que sirve como un contrato que compromete al individuo a leer el libro. Esto es antibíblico (Santiago 5:12), absurdo (i.e., ¿que clase de pacto puede uno tener con el autor de un libro?), y es potencialmente espiritualmenteperjudicial (¿qué pasa si la persona quebranta el pacto?).
La página 13 comienza con un versículo de la versión bíblica en paráfrasis de Eugene Peterson, The Message (Msg) [El Mensaje]: “Una Vida dedicada a las cosas es una vida muerta, un tocón; Una vida moldeada por Dios es un árbol floreciente.” [La versión en español dice: “El que confía en sus riquezas se marchita, pero el justo se renueva como el follaje” (Proverbios 11:28 de la NVI). Aquí (y en todos lados) Peterson parece estar más interesado en el idioma poético que en traducir con exactitud la Palabra de Dios. Lea lo que dice la traducción Reina-Valera 1960.“El que confía en sus riquezas caerá; Mas los justos reverdecerán como ramas.” [Una traducción correcta como la KJV inglesa].
Este primer capítulo es tremendamente enigmático. A pesar de que Warren dice las cosas correctas acerca de que el propósito del hombre sólo se encuentra en Dios y no en el individuo mismo, la tendencia en el resto del libro es definidamente humanista, o andro-céntrica. Otro asunto curioso es la promoción de este libro en Purpose-Driven website (sitio de la red electrónica) que menciona numerosas organizaciones seculares que lo usan, como el personal del Presidente, [las empresas] Coca Cola, WalMart, NASCAR, el equipo de fútbol Oakland Raiders, así como también escuelas, clubes civiles, y prisiones. ¿Consideraron seriamente estas entidades la introducción al primer capítulo de que sólo Dios puede revelar el propósito de una persona?
A pesar de que RW dice que el libro “no se trata de ti” (pg. 15), gran parte del enfoque es efectivamente acerca de “ti.” El autor apela continuamente a los intereses propios del lector.
Nótense las serias tergiversaciones de la Palabra de Dios por vía de El Mensaje, Romanos 8:6: “Obsesión con sí mismo en estos asuntos es un callejón sin salida; la atención a Dios nos guía a una vida libre y espaciosa” (pg. 16), versus la versiones KJV y RV: “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.” Rick Warren dice: “Cualquier otra senda conduce a un punto muerto,” usando a Peterson para reforzar su punto. Es esta clase de “lenguaje administrativo” que refuerza el punto de vista de parte de muchos de que LVCP, es simplemente un libro sobre “cómo tener éxito en la vida.” “Trata sobre el tema de llegar a ser aquello para lo que Dios te creó” (pg. 19).
La página 19 también revela una distorsión humanista importante de Mateo 16:25 de El Mensaje:“La autoayuda no es eficaz en todo. El sacrificio es el camino, mi camino, para encontrarte a ti mismo, a tu verdadero yo,” versus la versión KJV y VRV: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.” “Por mi causa” está ausente; “a tu verdadero yo” está presente.
Aunque Rick Warren procura dirigir al lector a la Biblia llamándola “nuestro Manual de Propietario,” [y no “de Instrucciones” como dice la versión en español] en realidad lo señala a uno a las paráfrasis, las cuales dan interpretaciones muy subjetivas y tergiversadas de la Palabra de Dios (pg. 18).
Rick Warren nos dice que Dios “reveló claramente en su Palabra sus cinco propósitos para nuestras vidas.” ¿Cinco? ¿Son estos los que Dios ha declarado específicamente? (pg. 18).
En las entrevistas, Rick Warren ha declarado inequívocamente que La Vida Con Propósito no es un libro de “cómo hacer las cosas” o de “ayuda personal.” Sin embargo su libro está cargado de todas clases de cosas que son comunes a libros de “autoayuda.” Por ejemplo, cada capítulo concluye con un “Punto de reflexión,” un “Versículo para recordar,” y una “Pregunta para considerar.” A lo largo de todo el libro él da ayudas de “cómo hacer” tales como “mantener un diario,” “cómo descubrir su F.O.R.M.A.“ “cómo hacer sonreír a Dios,” etc. ¿Por qué Rick Warren niega que LVCP es un libro de autoayuda?
En la página 18, encontramos otra interpretación andro-céntrica de la versión El Mensaje : 1 Corintios 2:7: “La sabiduría de Dios… Proviene de lo profundo de su propósito… No es un mensaje novedoso, es lo que Dios determinó para nuestra gloria desde la eternidad.” [La versión en inglés dice: “La sabiduría de Dios… va a lo profundo del interior de sus propósitos… No es el último mensaje, sino más bien al más antiguo—lo que Dios determinó como la forma de manifestar lo mejor de Él en nosotros,” versus la KJV y la VRV: “Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria”, [y el v. 8] “la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.” ¿Dónde encontramos “lo mejor de él en nosotros” en esta traducción?
La “versión” de la Biblia de Peterson es increíblemente humanista desde el principio hasta el fin, y eso, junto con las propuestas humanistas propias de Rick Warren, influye mucho la obra The Purpose Driven Life [La Vida Con Propósito].
Rick Warren declara inequívocamente: “Para descubrir el propósito de tu vida, debes ir a la Palabra de Dios, no a la sabiduría del mundo. Debes fundamentar tu existencia en las verdades eternas y no en la psicología popular, la motivación del éxito o en testimonios inspiradores” (pg. 18). Mientras que eso suscitaría un “amen” inspirador a los que ven la Biblia como su autoridad y suficiencia para vivir una vida que agrade a Dios, Rick Warren difícilmente respalda lo que dice en todo el libro. En realidad, numerosos pasajes rayan en palabras insinceras. En página tras página, uno encuentra versículos bíblicos usados fuera del contexto, versiones parafraseadas que alteran drásticamente lo que la Palabra de Dios realmente dice, conceptos psicoterapéuticos introducidos por todas partes, estímulos auto-orientados añadidos continuamente, y contradicciones (incluyendo la recomendación de “historias inspiradoras” sobre predicación) que en el mejor de los casos son desconcertantes, y engañosos en el peor de los casos.
El Capítulo 2 es problemático en todas partes. Rick Warren más que infiere un énfasis fatalista o Calvinista sobre Dios soberanamente determinando todo detalle de la vida de una persona (aunque yo dudo que Rick Warren sea Calvinista). En este capítulo, él parece negar la realidad del libre albedrío y las consecuencias resultantes del pecado, y también parece tener a Dios involucrado en el mal que satura al mundo. Esto no es menos que una forma de determinismo divino, es decir, que Dios hace que todas las cosas sucedan, incluyendo bendiciones y pecado.
En la página 23 él declara. “Dios sabía que esas dos personas poseían la composición genética exacta y necesaria para hacerte a “ti” a la medida. Tenían el ADN que Dios quería para hacerte… Toda planta y todo animal fue planeado por Dios, y toda persona fue diseñada con un propósito en mente.” Dicha declaración habría incluido a Hitler, Stalin, Osama Bin Laden, etc.
El énfasis es en “ti” y “tu valor” en la página 24: “Somos el centro de su amor y lo más valioso de toda su creación.” La Biblia dice, Dios decidió darnos vida mediante la palabra de verdad para que nosotros pudiésemos ser la más importante de todas las cosas que él hizo.” (Santiago 1:18, Versión Nuevo Siglo). No obstante, la versión KJV y la VRV dicen: “El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.” Difícilmente un énfasis “valioso” o “más importante” allí. Sin embargo, Rick Warren añade, “¡Fuiste creado como un objeto muy especial del amor de Dios!”
En la página 25, Rick Warren cita un poema que refuerza la auto-orientación así como la determinación divina de La Vida Con Propósito. El poema dice: “Eres quien eres por una razón. Eres parte de un plan minucioso. Eres criatura singular, diseño hermoso. Llamado por Dios hombre o mujer… A quienes tienes por padres Él eligió, Pese a cómo te sientas por ello, De acuerdo con Su plan los escogió, Del Maestro llevan su sello.” Siguiendo semejante lógica entonces, esto debe incluir cualquier violación o situación incestuosa.
El “Versículo para recordar” al final del Capítulo 2 es otro ejemplo de forzar un versículo para decir algo que claramente no dice: “Yo soy tu Creador. Te cuidé aun antes de que nacieras” (Isaías 44:2. Este versículo, citado de la Contemporary English Versión [Versión Inglesa Contemporánea], es una traducción pobre en el mejor de los casos; no obstante, Rick Warren agrava el error al citarlo completamente fuera de contexto. No tiene nada que ver con el cuidado de Dios de la persona antes de que ella naciera. Isaías 44:2 incluye a Dios dirigiéndose a la nación de Israel: “Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará; No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jerusún, a quien yo escogí” (pg. 25).
El capítulo 3 comienza con la misma cosa que Rick Warren dice que él rechaza: “psicología popular.” Reconoce los conceptos Freudianos pseudo-científicos (“creencia inconsciente”; [personas] inconscientemente se castigan a sí mismas”) e intenta incluir a Caín en esto al explicar que “su culpa lo desconectó de la presencia de Dios.” Rick Warren luego trata de usar esto para apoyar su tesis de este libro: “Eso describe a la mayoría de las personas de hoy—errantes por la vida sin un propósito” (pg. 27).
En vista de las promociones del La Vida Con Propósito por su casa publicitaria y la iglesia Saddleback Community Church listando endosos de numerosas corporaciones y organizaciones seculares que están usando el libro, me fascinaría enterarme de qué los ha atraído al objetivo declarado de Rick Warren para el lector: “Esta jornada de cuarenta días te mostrará cómo vivir una vida impulsada por el propósito—una vida guiada, controlada, y dirigida por los propósitos de Dios.” ¿Es esto realmente significativo para la Corporación de la Coca-Cola y otras? No, no los aspectos espirituales, pero quizás estén rebuscando otras cosas que ellas creen que hará que sus compañías sean más exitosas.
En la página 30. Rick Warren erróneamente coloca a Isaías y a Job entre los que no tienen propósito en sus vidas.
Rick Warren se refiere positivamente al Dr. Bernie Siegel, miembro de la Nueva Edad que tiene un espíritu- guía y aboga por las visualizaciones ocultas para la sanidad (pg. 30). ¿Cuál es el valor de usar citas reforzadoras de individuos que son Cristianos cuestionables o cuyas vidas y creencias rechazan el evangelio bíblico? No obstante Rick Warren presenta muchas de las tales personas a lo largo de su libro en apoyo de sus ideas.
Al promover el tema del “Propósito”, Rick Warren cita Isaías 26:3 de la Versión Inglesa de Hoy: “Tú, Señor, das perfecta paz a los que guardan firmes sus propósitos y ponen su confianza en Ti.” Sin embargo, el versículo no tiene nada que ver con el “propósito” de Rick Warren; “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (pg. 31).
Warren también se refiere positivamente al Trascendentalista Henry David Thoreau y al anticristiano George Bernard Shaw (pgs. 31, 32).
En la página 34, Rick Warren dice, “Dios no le va a preguntar acerca de su antecedente religioso ni punto de vista doctrinal. La única cosa que tendrá importancia será, ¿aceptaste tú lo que Jesús hizo por ti y si aprendiste a amarlo y confiar en Él?” Esto es lamentable porque presenta una pobre opinión de la doctrina, la misma cosa que Pablo le dijo a Timoteo que conduciría a una iglesia apóstata—falta de inclinación a “retener la sana doctrina.” Además, sabiendo qué “aceptar” con respecto a “lo que Jesús hizo” es claramente un asunto de sana “doctrina” bíblica.
Es enigmático leer en la página 49, “Dios es muy terminante en cuanto al peligro de vivir [sólo] para el momento actual, y de adoptar los valores, prioridades y estilos de vida del mundo que nos rodea.” Es enigmático, porque los métodos de crecimiento de iglesia que él usa en la comunidad de Saddleback ciertamente parecen reflejar la “adopción de valores, prioridades y estilos de vida del mundo alrededor” de la comunidad de Saddleback a fin de atraer a los que no pertenecen a ninguna iglesia.
Uno se pregunta cómo un lector de la “generación de lo que yo quiero” responderá al dicho de Rick Warren, “Dios hizo las hormigas para que fuesen hormigas, y te creó a ti para que fueses tú. San Ireneo dijo, ‘¡La gloria de Dios es un ser humano lleno de vida!” (pg. 56).
En la página 59, Rick Warren hace un intento que favorece al investigador al presentar el evangelio. Uno nunca obtiene la verdad necesaria para la salvación que los humanos son pecadores bajo condenación y enfrentan la ira y separación de Dios de él para siempre en el Lago de Fuego. No hay explicación de por qué fue necesario que Jesús fuera a la cruz. Rick Warren no explica nada acerca de la cruz que se relaciona con la justicia divina y el amor divino. En cambio, declara que los que no han recibido el evangelio y no están en línea con los propósitos de Dios para con ellos están “sólo existiendo. “
Rick Warren cita Juan 3:36 de la versión que llaman El Mensaje: “¡Todo el que acepta y confía en el Hijo participa en todas las cosas, en la vida completa para siempre!” (pg. 59). Esta es una interpretación que hace una obvia apelación a la carne. Además, deja fuera del versículo la advertencia “negativa”: “pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”
A pesar de que la primera frase en el Capítulo 1 de “La Vida Con Propósito,” declaraba, “No se trata de ti,” el énfasis sobre “ti” (el lector) ha sido aparente y ahora levanta su cabeza con venganza en el Capítulo 8: “… en el momento que naciste, Dios estaba allí como un testigo invisible, sonriendo en tu nacimiento (pg. 65)… Cuando entiendas plenamente esta verdad, nunca más volverás a tener un problema, como el sentirte insignificante. Si tu eres así de importante para Dios, y Él te considera valioso lo suficiente como para mantenerte con él por la eternidad, ¿qué mayor significado podría tener?” (pg. 65).
Este es el evangelio del amor propio que eleva a la raza humana y disminuye al amor infinito de Dios infiriendo que el objeto de Su amor debe tener valor, dignidad, y significado. No. Esa es una doctrina andro-céntrica. Dios es amor. Amar a algo o a alguien debido a su valor o dignidad inherente que le resta importancia al perfecto amor de Dios sometiéndolo a un sistema de valor: Por consiguiente, Dios me ama porque yo soy digno de ello. Al contrario, Jesús fue a la cruz para sus enemigos (Romanos 5:10)—difícilmente un esfuerzo relacionado con el valor, la dignidad y la importancia.
Otra de las estrategias de mercadeo para el crecimiento de la iglesia de Rick Warren es la de atraer a los que no son miembros de una iglesia ofreciéndoles diversos estilos de música de adoración que apelan a ellos. Sin embargo, en la página 68, él escribe, “¡La adoración no es para su beneficio! Nosotros adoramos para beneficio de Dios. Cuando nosotros adoramos, nuestra meta debe ser traer placer a Dios, no a nosotros.”
Rick Warren cita Romanos 12:1 de la versión El Mensaje:“toma tu vida cotidiana, ordinaria—tu dormir, tu ir a trabajar, y andar por la vida—y colócalos ante Dios como una ofrenda.” ¿Cómo puede uno hacer del “dormir” una “ofrenda”? Más allá de ese agregado más bien raro por Peterson, una traducción literal dice: “que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” (VRV).
La obra La Vida Con Propósito a menudo presenta un punto de vista de Dios que tiene sus orígenes en la mente del hombre, no en las Escrituras (las cuales ciertamente no enseñan acerca del amor insondable de Dios). Describir a Dios desde el punto de vista humano con el fin de hacer que el hombre se sienta bien acerca de sí mismo, es tanto antropomórfico como humanista. ¿Se “sonríe” Dios de las personas? Ninguna traducción literal nos dice semejante cosa. Sin embargo, Rick Warren ha encontrado algunas versiones para dar apoyo a esta idea: “Que el Señor sonría sobre ti…” (Números 6:25, New Living Translation —pg. 69). “Sonríe sobre mí tu siervo; enséñame la forma correcta de vivir” (Salmo 119:135, El Mensaje) (pg. 71). “La Biblia dice, Noé fue un placer para Dios.” (Génesis 6:8, Living Bible). Rick Warren añade, Dios dijo, “Este tipo me trae placer. Me hace sonreír. Empezaré de nuevo con su familia” (p. 71).
Rick Warren nos dice que hay “cinco actos de adoración que hacen sonreír a Dios” (pg. 71). Aquí tenemos otro juego de principios sobre “cómo hacer algo” para apoyar un concepto erróneo. Luego declara que “Dios sonríe cuando confiamos en él totalmente,” añadiendo (otra idea que no se encuentra en la Palabra de Dios, aunque infiere que está en Hebreos 11:7) que Noé agradó a Dios “aun cuando no tenía sentido.” Rick Warren entonces tiene a sus lectores usando la imaginación con su ayuda: “Pero Noé, cuando te miro, empiezo a sonreír. Estoy contento con tu vida, por lo tanto voy a inundar el mundo y comenzar de nuevo con su familia” (pg. 72). Notando que Noé obedeció con el principio de “entusiasmo,” RW comenta, “No debería sorprendernos que Dios se sonriera respecto a Noé.”
En la página 76, Rick Warren cita de la traducción New Living Translation diciendo, “La Biblia nos dice, ‘los pasos de los piadosos son dirigidos por el Señor. Él se deleita en cada detalle de sus vidas.’” (Salmos 37:23). “Él se deleita en cada detalle de sus vidas” es una adición humanista a las Escrituras.
Rick Warren también parece estar entusiasmando a la orientación propia y amor propio de los lectores: “Uno puede agradar a Dios sólo cuando es uno mismo. Cada vez que uno rechaza cualquier parte de uno mismo, está rechazando la sabiduría y soberanía de Dios que lo creó” (pg. 77).
En la página 75, Warren dice, “Cuando estás durmiendo Dios te mira con amor, porque fuiste su idea. Te ama como si fueras la única persona en la tierra.”
El enfoque sobre el ego es empujado hasta el punto de pervertir el evangelio: “Si quieres saber cuánto le importas a Dios, mira a Cristo con sus brazos extendidos sobre la cruz, diciendo ‘¡Te amo así de mucho! Preferiría morir antes que vivir sin ti’” (pg. 79).
Más: “Dios quiere usar tu personalidad que es singular. En vez de disminuirla, el rendirnos la realza” (pg. 83).
Rick Warren añade interpretaciones de la Escritura que van más allá de lo que texto dice o infiere. Al referirse a Lucas 5:5, que no tiene nada que ver con el “sentido” de lo que el Señor instruyó a sus discípulos que hagan, escribe, “Las personas consagradas obedecen la palabra de Dios aun cuando no tiene sentido.” Además, infiere (la idea potencialmente peligrosa) de que el Señor quisiera que el creyente se someta a lo irracional.
Nuevamente, su comentario de Marcos 14:36 usando la versión New Living Translation hace daño al intento de la oración de Cristo en el Jardín de Getsemaní, y más particularmente distorsiona el evangelio mismo. “Jesús no oró, ‘Dios, si tu puedes quitar este dolor, por favor hazlo.’ ¡Él ya había afirmado que Dios puede hacer cualquier cosa! En cambio Él oró: “Dios, si es mejor para tus intereses quitar este sufrimiento, por favor hazlo.” (pg. 85). Las traducciones literales sólo usan la palabra “copa,” sin agregar “sufrimiento.” Lo anterior infiere la inminente separación de Cristo de Su Padre; la última, sus sufrimientos físicos, que muchos erróneamente creen que fueron el pago por los pecados de la raza humana.
A lo largo de LVCP, su autor continuamente alimenta al lector lenguaje ambiguo (contradicciones persuasivas) en formas de apelación [e.g.] como ya hemos señalado, este libro “no es acerca de ti” no obstante el enfoque es más a menudo sobre “ti”: “… Estoy listo para cualquier cosa e igual a cualquier cosa mediante Él que infunde fortaleza interior dentro de mí, es decir, soy autosuficiente en la suficiencia de Cristo” (Filipenses 4:13, versión La Biblia Ampliada), p/ 87.
En la página 88, Rick Warren cita de Bill Bright, quien hace un contrato con Dios: “desde este día en adelante, soy un esclavo de Cristo.” Nuevamente, uno se pregunta ¿cómo se relacionan con eso las corporaciones que Rick Warren nos dice que están usando LVCP, tales como NASCAR o Coca Cola?
Rick Warren juega con las técnicas Católicas de oraciones contemplativas, que rayan en el ocultismo y la meditación oriental. Citando del místico Católico Hermano Lawrence en su libro Practicing the Presence of God [Practicando la presencia de Dios (pg. 92).
Añadiendo al problema de abrir la puerta al panteísmo (“Dios está en todas las cosas) del misticismo oriental, RW cita Efesios 4:6 de la versión The New Century Versión: “Él gobierna todas las cosas y está en todas partes y está en todo” (pg. 92). La versión NKJV y la VRV dicen: “un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos [es decir, los creyentes].”
Rick Warren presenta “mantras” de oración que rayan en “vanas repeticiones”: “Una manera es usar “oraciones de aliento” durante todo el día, como lo han venido haciendo muchos cristianos [en realidad místicos Católicos] desde hace siglos. Puedes elegir una afirmación o frase sencilla para repetírsela a Jesús en un aliento: “Tú estás conmigo”. “Acepto tu gracia”. “Cuento contigo”. “Quiero conocerte”. “Pertenezco a ti”. “Ayúdame a confiar en ti”. Repítelas tan a menudo como sea posible a fin de que se arraiguen en lo profundo de tu corazón” (p. 93).
Más referencias en cuando a promotores del misticismo contemplativo: “Debes entrenar tu mente para recordar a Dios… Los monjes benedictinos recuerdan que deben hacer una pausa y rezar “la oración horaria” con las campanadas del reloj” (pg. 89)
En la página 94, tenemos otro ejemplo de [expresiones de] doble sentido. Después de endosar el misticismo Católico y las técnicas de meditación contemplativas, Rick Warren confunde al lector al darle una definición de meditación bíblica (también en la página 208), la cual es el antítesis de la meditación contemplativa.
También vemos muchos ejemplos donde Rick Warren contradice las buenas cosas que él dice por lo que hace. Él le dice al lector, “Es imposible ser amigos de Dios si no sabemos lo que dice. No podemos amar a Dios si no lo conocemos, y no podemos conocerlo si no conocemos su Palabra” (pg. 94). No obstante, él le da al lector versiones que claramente no son “su Palabra.” Además, el empuje total del movimiento contemplativo Cristiano es conocer a Dios experimentalmente, no mediante el estudio de la Biblia.
La página 99 comienza con otro versículo parafraseado que alienta al amor propio que añade una palabra que no se encuentra en ninguna de las traducciones literales: “El Señor le dijo a Moisés, ‘Está bien, tal como tú lo has dicho, haré lo que me pides. Y también haré esto porque te conozco bien y eres especial para mí’” (Exodo 33:17 – versión El Mensaje). Dios no le dice a Moisés que él es “especial” para Él. En la versión KJV, [y la VRV], dice: “Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.”
Rick Warren legitimiza para el lector la “psicología popular” misma que él ha dicho que tenemos que rechazar: “Es probable que necesites confesar alguna cólera oculta o algún resentimiento contra Dios por ciertas áreas de tu vida donde te has sentido engañado o desilusionado.” Rick Warren parece dar validez a la orientación “todos somos víctimas” de la psicoterapia: “La gente suele echarle la culpa a Dios por las heridas que otros les han causado” (pg. 94).
A lo largo del libro, Rick Warren a menudo se refiere a “heridas,” lo cual es la mantra de la industria de la asistencia sociopsicológica para atraer a clientes, es decir, sus problemas no son culpa suya, sino que surgen más bien de ‘heridas’ que usted ha sufrido.” Se refiere al psicólogo popular Cristiano William Backus, que endosa su “grieta oculta con Dios” como la clave para el bienestar psicológico y espiritual. Luego él da crédito a la desacreditada técnica de “ventilación” de la psicología: “pero liberando su resentimiento y revelando su sentimiento es el primer paso a la sanidad.”
Rick Warren tiene una predilección por elegir versículos de versiones de la Biblia que los hacen más aceptables a la carne. Compárese el uso de The Amplified Bible [La Biblia Ampliada] con lo que la versión KJV dice referente a la comunión íntima con Dios en Filipenses 3:10: “Mi determinado propósito es que yo pueda conocerle—que yo pueda progresivamente volverme más profundamente e íntimamente familiarizado con Él, percibiendo y reconociendo y entendiendo las maravillas de Su Persona más fuertemente y más claramente.” Ahora la versión KJV y la VRV: “A fin de conocerle, y el poder se su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte.” El versículo elegido por Rick Warren añade “propósito” y omite “la participación de sus padecimientos.”
Al final del Capítulo 12, Rick Warren resume su tesis del desarrollo de una amistad con Dios. No obstante, cita un versículo “fortalecedor” (1 Timoteo 6:21) de la Living Biblia que no podría estar más alejado de lo que el texto dice literalmente: “Algunas de estas personas se han perdido la cosa más importante en la vida—no conocen a Dios.” Pablo está advirtiendo a Timoteo (y a nosotros) que por amor a su vida en la fe él necesita evitar las filosofías y las pseudo-ciencias del mundo por las cuales la fe de algunos ha sido socavada. Es irónico que Rick Warren no considere en este libro la necesidad de discernimiento, y por lo tanto de los versículos de las Escrituras, porque cuando él cita un versículo de “discernimiento, lo aplica completamente mal (pg. 101).
En la página 107, Rick Warren dice, “Adorar en verdad significa adorar a Dios como la Biblia verdaderamente lo revela.” Mientras nosotros estaríamos de acuerdo, tristemente, la obra UVCP parece estar prohibiendo eso para sus millones de lectores,
Por respeto a Rick Warren, a uno le gustaría pensar que más de una persona escribió The Purpose Driven Life [La Vida Con Propósito] debido a las continuas contradicciones. Uno esperaría que fuese el producto de dos o más personas que tienen problemas de comunicaciones. De lo contrario, suscita la cuestión de ignorancia o bien de integridad. ¿Cómo puede uno escribir algunas declaraciones bíblicas muy útiles y luego aparentemente contradecirse a sí mismo en la página siguiente? Por ejemplo, él declara que “La adoración que agrada a Dios es profundamente… doctrinal” (pg. 108), luego cita que la adoración es experimental, ritualista, y metodológica. Rechaza la adoración que “enfoca en nuestros sentimientos” pero cita favorablemente la adoración orientada a las sensaciones de “sensoriales,” “ascéticos,” y “contemplativos” (pg. 109).
Rick Warren da validez a cualquiera y todas las clases de rituales religiosos, y medios de desarrollar una relación más estrecha con Dios: “… Gary [Thomas] descubrió que los Cristianos han usado muchas sendas diferentes durante 2.000 años para gozar intimidad con Dios… En su libro Sacred Paths [Sendas Sagradas], Gary [Thomas] identifica nueve de las formas en que las personas se acercan a Dios: los Naturalistas son más inspirados a amar a Dios cuando están al aire libre, en medios ambientes naturales. Los Sensoriales aman a Dios con sus sentidos y aprecian los hermosos servicios de adoración que involucran su vista, gusto, olfato, y tacto, no sólo sus oídos. Los Tradicionalistas se acercan más a Dios mediante rituales, liturgias, símbolos, y estructuras inmutables. Los ascéticos prefieren amar a Dios en soledad y simplicidad. [Sin embargo, en la página 130, Rick Warren contradice esto al declarar que “La Biblia no sabe nada de los santos solitarios o ermitaños espirituales aislados de los otros creyentes y privados de la comunión.”]. Los activistas aman a Dios mediante la confrontación con el mal, batallando la injusticia, y obrando para hacer del mundo un lugar mejor. Los cuidadores aman a Dios amando a otros y satisfaciendo sus necesidades. Los entusiastas aman a Dios mediante celebraciones. Los contemplativos aman a Dios mediante la adoración. Los intelectuales aman a Dios por el estudio con sus mentes” (pgs. 108, 109).
Rick Warren sobre varias traducciones y paráfrasis: “En la adoración es mucho más fácil ofrecer clichés en vez de hacer el esfuerzo para honrar a Dios con palabras y maneras frescas. Por eso es que le aliento a leer la Escritura en diferentes traducciones y paráfrasis. Eso ampliará sus expresiones de adoración” (pg. 110). Además de los problemas con paráfrasis ya mencionados, el uso de dicha “Biblia” hace que sea casi imposible ser un “Bereano” (Hechos 17:10-11) o reconocer la sana doctrina. ¿Por qué? Porque no es una traducción literal del significado de las palabras del Hebreo o del Griego sino más bien la interpretación de un individuo de lo que él cree que Dios está diciendo. Por ejemplo, al usar la versión The Message [El Mensaje], uno no puede leer un versículo y decir, “Esto es lo que la Palabra de Dios dice.” Lo mejor que uno podría decir es, “Esto es lo que Eugene Peterson dice que la Palabra de Dios dice.” A fin de ser un Bereano (quienes escudriñaban las Escrituras para ver si lo que el Apóstol Pablo estaba enseñando era verdad), uno tendría que tener una traducción literal de la Biblia y compararla con lo que Peterson escribió.
Rick Warren dice, “Una cosa que nuestra adoración nos cuesta es nuestro egocentrismo. Uno no puede exaltar a Dios y a uno mismo simultáneamente… uno deliberadamente quita el enfoque de nuestra persona.” No obstante, mientras esto es cierto, también es inconsecuente con el uso de Rick Warren de la música que apela a los perdidos a fin de atraerlos a la iglesia, así como también sus afinidades por los versículos humanistas, auto-orientados y prácticas que él enuncia en su libro (pg. 112).
En la página 115, Rick Warren cita de dos Místicos Católicos Romanos, San Juan de la Cruz y el sacerdote Henri Nouwen. Ambos representan el falso evangelio de Roma, promueven el misticismo, rechazan la autoridad de la Escritura solamente, y niegan la salvación por la gracia solamente mediante la fe únicamente, en la cual Rick Warren dice que él cree (pgs. 120, 121). Entonces, ¿cuál es el valor para el lector en citarlos?
Además, después de endosar a estos místicos Católicos cuya tradición avanza lo experimental con su énfasis en la “intuición, las emociones y los sentimientos” espirituales, en la siguiente página RW escribe, “El error más común que los Cristianos cometen en la actualidad, con respecto a la adoración, es buscar una experiencia más bien que buscar a Dios. Buscan una sensación, y si sucede, llegan a la conclusión de que ellos han adorado… La fe, no las sensaciones, agrada a Dios” (pgs. 109, 110).
En la página 120, Rick Warren dice, “El bautismo no lo hace a uno miembro de la familia de Dios; sólo la fe en Cristo hace eso… La única condición bíblica es que uno crea.” Aunque lo que él dice es bíblicamente cierto, sin embargo los seminarios sobre La Vida Con Propósito con el fin de aumentar iglesias son ofrecidos a las Iglesias Católico Romanas y convocados en ellas cuyas congregaciones deben creer que el Bautismo es necesario para la salvación o ser condenadas al infierno. ¿Cómo reconcilia él esto? ¿Cómo lo reconcilian ellos?
Rick Warren reconoce “nuestra naturaleza egocéntrica,” pero parece inconsciente de las influencias egocéntricas y hasta de los estímulos a lo largo del libro (pg. 131).
Rick Warren empuja la enseñanza bíblica, haciéndola más importante que la doctrina: “¿Por qué Dios insiste en que expresemos amor y atención especiales a otros creyentes? ¿Por qué ellos reciben prioridad en el amor? Porque Dios quiere que su familia sea conocida por su amor mutuo más que por cualquier otra cosa. Jesús dijo que nuestro amor de unos a otros—no nuestras creencias doctrinales—es nuestro mejor testimonio al mundo” (pg. 132). Sin la creencia doctrinal bíblica, no podemos saber cómo vivir una vida que agrade a Dios y, por lo tanto, nuestro testimonio no sería diferente al de cualquier persona razonablemente moral y perdida.
Rick Warren dice, “Las relaciones tienen prioridad en su vida sobre todas las otras cosas… Dios dice que las relaciones son todas las cosas acerca de lo que se trata la vida” (pgs. 132, 133). Jesús adoptó otro punto de vida de las “relaciones” en Lucas 12:51-53. Su verdad transciende las relaciones temporales (Juan 17:17).
Rick Warren cita favorablemente de la Madre Teresa en la página 133. ¿Por qué? Porque ella también creía que el bautismo y las buenas obras eran necesarios para que ella se salvara.
El capítulo 17 continúa enfatizando las relaciones, pero en este capítulo, Rick Warren hace hincapié en la afiliación y el compromiso con la iglesia. “Aunque nuestra relación con Cristo es personal, Dios nunca intenta que sea privada. En la familia de Dios uno está conectado con todo otro creyente, y nos perteneceremos mutuamente por la eternidad” (pg. 139). En la página 140, Rick Warren escribe, “La iglesia es la agenda de Dios para el mundo. Jesús dijo, “Yo edificaré mi iglesia y los poderes del infierno no la conquistarán.” El tiempo lo dirá, pero hay indicaciones sutiles de que el programa para el crecimiento de iglesias y la Agenda Impulsada con Propósito de Rick Warren se están moviendo en dirección de los movimientos “Cristianos” primitivos cuyos objetivos eran apoderarse literalmente del mundo “para Cristo,” de la “teología carismática del Reino/Dominio” a los Cristianos Reconstruccionistas no carismáticos relacionados con la Reforma.
Página 146: “Uno se convierte en Cristiano cuando se compromete personalmente a Cristo; pero se convierte en miembro de la iglesia cuando se compromete a un grupo específico de creyentes.” No. La iglesia es el Cuerpo de Cristo, del cual uno se hace miembro cuando uno nace de nuevo.
Rick Warren exhorta a los creyentes a que se congreguen en “pequeños grupos”: “Aquí es donde se origina la verdadera comunidad, no en las congregaciones de las grandes iglesias. Si puede pensar que su iglesia es un barco, los pequeños grupos son los salvavidas afianzados al mismo.” (pg. 149). Mientras esto pueda tener mucho valor. como él lo ha indicado, también hay riesgos que no menciona. Algunos de los lados bajos incluyen el potencial de manipular más fácilmente y transformar la forma de pensar de las personas dentro del medio ambiente de un grupo pequeño, especialmente si no es realmente autónomo del control de la iglesia con la cual está conectado. Cosas buenas como relaciones, responsabilidad, comunidad, etc., tienen el potencial de volverse vehículos para la manipulación cuando ellos influyen a personas para comprometer la verdad de la Palabra de Dios por respeto a mantener relaciones o “por el bienestar” de la comunidad.
Una vez más, Rick Warren se aventura dentro del reino del psicoparloteo con al punto de vista orientado a la víctima de tratar con “heridas” emocionales y demostrando “autenticidad”: “Por supuesto, ser auténtico requiere valor e humildad. Significa enfrentar nuestro temor a la exposición, rechazo, y de ser herido de nuevo. ¿Por qué tomaría alguien dicho riesgo? Porque es la única forma de crecer espiritualmente y ser emocionalmente saludable” (pg. 150). Esto tiene que ver con volverse “transparente” cuando confesamos nuestros pecados a otros, no simplemente confesar a la persona contra quien hemos pecado.
Nuevamente, Rick Warren endosa conceptos psicológicos de “autenticidad” y ‘transparencia”. Promueve una orientación a las “sensaciones”: “La compasión satisface dos necesidades humanas fundamentales: la necesidad de ser entendidos y la necesidad de hacer que nuestros sentimientos sean confirmados. Cada vez que uno entiende y confirma los sentimientos de alguien, establece compañerismo” (pg. 152). Es muy difícil dejar de acusar a Rick Warren de hablar con “doble sentido” a lo largo de su libro. Anteriormente, él declaró su rechazo de la “psicología popular” a favor de la Palabra de Dios—no obstante, ¿en que lugar de la Escritura uno encuentra “la necesidad de hacer confirmar sus sentimientos”?
El capítulo 19 es todo acerca de desarrollar “una comunidad saludable y robusta” (p. 155), un concepto que El Mensaje de Eugene Peterson se las arregla para encontrar en Santiago 3:18: “Ustedes podrán desarrollar una comunidad saludable y robusta que viva bien con Dios y disfrutar los resultados únicamente si se esfuerzan por llevarse bien, tratándose mutuamente con dignidad y honra.” (Aquí está el versículo en la versión KJV y VRV: “Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.” Sin embargo, RW enfatiza “cultivar la comunidad.”
Las características humanistas de la versión El Mensaje surgen otra vez más (Santiago 5:16): “Basta de mentiras, basta de pretensiones. Dígale la verdad a su prójimo. A fin de cuentas, en el cuerpo de Cristo todos estamos conectados unos a otros. Cuando mentimos a otros, terminamos mintiéndonos a nosotros mismos” (pg. 157). Compare con Santiago 5:16 en su Biblia para ver si ella da siquiera un indicio de “todos estamos conectados” o “terminamos mintiéndonos a nosotros mismos.”
De nuevo Rick Warren promete un pacto, esta vez “pacto” mezclado con conceptos psicológicos. “Si usted es miembro de un pequeño grupo o clase, le recomiendo un pacto de grupo que incluya las nueve características de la comunión bíblica: Compartiremos nuestros verdaderos sentimientos (autenticidad)…” (Pg. 159).
Rick Warren introduce un concepto psicológico falso de ventilación como un concepto bíblico: “Como lo hizo David con sus salmos, una la oración para ventilar hacia arriba” (Pg. 166).
Rick Warren ofrece instrucciones sobre cómo ministrar a otros que tienen más que ver con el psicólogo Carl Rogers que con el apóstol Pablo: “Enfoca en los sentimientos, no en los hechos. Comienza con la compasión, no con las soluciones. Al principio, no discutas con las personas acerca de sus sentimientos. Sólo escucha y permite que se desahoguen emocionalmente sin ponerte a la defensiva. Asienta con tu cabeza para demostrar que comprendes, aunque no estés de acuerdo. Los sentimientos no siempre son infalibles o lógicos” (pg. 168).
Nuevamente, Rick Warren se apoya mucho sobre la versión El Mensaje, con su perversión humanista de la Palabra: “Ustedes son benditos cuando son capaces de mostrar a la gente cómo cooperar en lugar de competir o luchar. Allí es cuando uno descubre quién es realmente y cuál es su lugar en la familia de Dios” (pgs. 170-171). Se supone que esto es Mateo 5:9, escrito en la versión KJV y la VRV como: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” ¡Aquí no hay nada de “auto-descubrimiento”!
Rick Warren empuja la relación más allá de la enseñanza bíblica hacia el concepto de administración (teoría de sistemas) para la reconciliación, siendo el propósito comprometer la verdad de Dios: “Haga énfasis en la reconciliación, no en la resolución, No es realista esperar que todos estén de acuerdo con todo. La reconciliación se enfoca en la relación, mientras la resolución se enfoca en el problema. Cuando nosotros nos enfocamos en la reconciliación, el problema pierde importancia y a menudo se vuelve irrelevante” (pg. 171). ¿Cómo afecta esto las diferencias doctrinales relacionadas con las verdades absolutas de la Palabra de Dios?
Rick Warren presenta la unidad casi militantemente: “Es tu trabajo proteger la unidad de tu iglesia” (pg. 174). “Nada en la tierra es más valioso para Dios que su iglesia. Él pagó el precio más caro por ella, y quiere que la protejamos, especialmente del daño devastador que causan la división, el conflicto, y la falta de armonía. Si formas parte de la familia de Dios, es tu responsabilidad proteger la unidad donde te reúnas para tener comunión. Tu estás comisionado por Jesucristo para hacer todo lo posible a fin de preservar la unidad, proteger la comunión, y promover armonía en la familia de tu iglesia y entre los creyentes… Pero por amor a la unidad nunca debemos permitir que las diferencias nos dividan” (pg. 175). De nuevo, ¿cómo afecta eso a las cuestiones relacionadas con la sana doctrina?
“Generalmente el conflicto es una señal de que el enfoque se ha desplazado a cuestiones menos importantes, cosas que la Biblia llama “asuntos discutibles.” ¿Es cierto esto? ¿O podría ser una señal de preocupación sobre “cuestiones importantes”? “Anhelar lo ideal mientras criticamos lo real es evidencia de inmadurez” (pg. 175). ¿Lo es? ¿O podría ser “evidencia” de discernimiento?
Rick Warren en cuanto a juzgar: “Siempre que juzgo a otro creyente, cuatro cosas suceden instantáneamente: Pierdo mi comunión con Dios, expongo mi propio orgullo e inseguridad, me coloco bajo el juicio de Dios y perjudico la comunión de la iglesia” (Pg. 177). ¿Y qué de las muchas veces que el apóstol Pablo juzgó a otros creyentes, inclusive a Pedro (Gálatas 2:14)?
En la página 179, El Mensaje es la fuente de otro concepto psicológico que es impuesto sobre las Escrituras: “Si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos…” (Mateo 18:15). ¿Debemos nosotros ir a cada hermano creyente que “hiera” nuestros sentimientos? Este es el pantano emocional de la psicoterapia auto-orientada.
Nuevamente, RW expresa su exhortación militante para proteger la unidad de la iglesia: “Te desafío a aceptar tu responsabilidad de proteger y promover la unidad de tu iglesia.” (pg. 179).
“Dios bendice a las iglesias que están unidas. En la Iglesia Saddleback cada miembro firma un pacto que incluye una promesa de proteger la unidad de nuestra comunión” (p. 180). ¿Bendeciría Dios realmente a una iglesia que requiere que un miembro firme un pacto en contradicción a Su Palabra? (Mateo 5:33-34).
Rick Warren reitera: “Nunca te olvides de que la vida no es acerca de ti! Tu existes para los propósitos de Dios, no a la inversa” (pg. 188). Es difícil tomarlo en serio en este punto, dadas todas las ideas humanistas que ha introducido. Como un ejemplo más, él cita de El Mensaje en Romanos 12:2, que dice, “Dios hace resaltar lo mejor en ti, desarrolla una madurez bien formada en ti.” ¡Eso ni siquiera está cerca de lo que dice la Escritura! La KJV y VRV dicen: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
A pesar de que Rick Warren dice que es cauteloso de las experiencias subjetivas versus la objetiva Palabra de Dios; sin embargo desdeña la razón como una “autoridad nada fidedigna.” Menciona el salto de fe de Billy Graham como un ejemplo a seguir: “En los primeros años de su ministerio, Billy Graham pasó por un tiempo cuando luchaba con sus dudas acerca de la exactitud y autoridad de la Biblia. Una noche sin luna, se dejó caer sobre sus rodillas llorando, y le dijo a Dios que, a pesar de pasajes confusos que no entendía, desde ese momento en adelante confiaría completamente en la Biblia como la única autoridad para su vida y ministerio” (pg. 202).
Rick Warren cita favorablemente de Madame Guyon, visionaria y mística Católico Romana (publicada por compañías evangélicas) pg. 209.
Dios tiene un propósito detrás de cada problema (pg. 209). ¿Está él diciendo que Dios tiene un propósito detrás de cada pecado?
En la página 224, Rick Warren alienta un método psicoterapéutico de resolver problemas que instruye a una persona que está tratando con la tentación para que analice su situación: “¿Cómo me siento generalmente cuando soy más tentado?” Este procedimiento no sólo es contrario a la Escritura (2 Timoteo 2:22), sino que prácticamente hablando, alienta a la mente a morar en el origen de la tentación.
Rick Warren promueve la idea de que alguno haga que el creyente sea responsable. Este método sale de la psicología Cristiana, no de la Biblia. Intenta apoyarlo citando de nuevo Santiago 5:16: “Confesaos vuestras ofensas unos a otros…” (pg. 230).
Rick Warren escribe: “En la Iglesia Saddleback hemos visto el pasmoso poder de este principio para romper las garras de adicciones aparentemente desesperantes y tentaciones persistentes mediante un programa que hemos desarrollado llamado “Celebre la Recuperación…” usado en miles de iglesias” (pg. 231). Aunque estas páginas contienen algunos consejos sanos, el programa Celebre la Recuperación (como se vuelve claro yendo al sitio de la red electrónica [web] de ellos) está sumamente influido por la psicoterapia y es una variación del mayormente ineficaz y antibíblico pero popular programa de 12 pasos de los Alcohólicos Anónimos que viene del ocultismo (Ver informe mensual de The Berean Call, agosto de 1997).
“Algunos problemas están demasiado arraigados, demasiado habituales, y demasiado grandes para que los resuelva por su cuenta. Necesita un pequeño grupo o un socio de responsabilidad quien lo alentará, apoyará, orará por usted, lo amará incondicionalmente, y lo mantendrá responsable” (pgs. 230-231). Este es el enfoque del “grupo de apoyo” de la psicoterapia y no está apoyado por las Escrituras. Lea del principio hasta el fin todo el libro de Salmos y vea si hay algún pecado o problema demasiado grande para que Dios lo maneje. ¿Tenía David un grupo de apoyo?
Rick Warren: “Hay poder en la Palabra de Dios, y Satanás le tiene miedo” (pg. 215). ¿Cómo encuadra eso con Satanás quien realmente cita de la Escritura y otros que usan la Escritura fuera de contexto para fines impíos?
Cita de la Madre Teresa otra vez: “Vivir en santidad es hacer la obra de Dios con una sonrisa.” Tristemente, la Madre Teresa creía que “hacer la obra de Dios con una sonrisa” le ganaría la salvación.
La psicología popular a menudo se derrama sobre las páginas a costa de la Escritura. En medio de algún buen consejo, Warren dice: “Jacobo [era} inseguro… José fue abusado… Sansón era co-dependiente… David tuvo una amante y todo tipo de problemas de familias [disfuncionales]. Elías tenía tendencias suicidas, Jeremías estaba deprimido… Pedro era impulsivo…” (pg. 253). Esta es terminología humanista psicológica que socava el ejemplo de la victoria bíblica demostrada en las vidas de dichos hombres.
Nuevamente encontramos conceptos deterministas y humanistas apoyados por versiones pervertidas de la Biblia: “Eres como eres porque fuiste hecho para un ministerio específico… Dios deliberadamente te plasmó y formó… Él mezcló cuidadosamente el cocktail del ADN que te creó…” Dígale eso a la persona que nació con defectos debilitantes. Dios permitió lo que somos, pero Él no diseñó las aberraciones genéticas que se desarrollaron en el transcurso de generaciones de vivir pecaminosamente. El libro es fatalista, comenzando con las declaraciones antibíblicas: “Dios… planeó los días de su vida por adelantado…” (pgs. 22-23). Para apoyar este concepto fatalista, Warren cita del Salmo 139:16 de la Biblia Viviente: “Tú… programaste cada día de mi vida antes que yo comenzara a respirar…” ¡¿Entonces por qué debo leer el libro de Rick Warren, dedicar 40 días para tratar de descubrir mi propósito, y tratar de cambiar mi manera de vivir si cada detalle de cada día ya ha sido planeado?! En realidad, el Salmo 139 no dice que Dios predeterminó las partes físicas del cuerpo o nuestros días, sino que Él los sabía de antemano—¡una gran diferencia!
El Capítulo 30 introduce la “F.O.R.M.A.” de Rick Warren, su principal herramienta de ayuda propia para descubrir el propósito de uno en la vida. El acróstico significa Formación espiritual, Oportunidades, Recursos, Mi personalidad, Antecedentes (pg. 255-257). Esto es puramente su propia creación, y en numerosas maneras, que serán mencionadas, es contrario a lo que las Escrituras enseñan.
Rick Warren dice que a los creyentes “se nos manda descubrir y desarrollar nuestros dones espirituales” (pg. 265). ¿En que lugar de las Escrituras se nos manda “descubrir” y “desarrollar” nuestros dones espirituales? Él no da versículos que apoyen tal cosa.
Con respecto a “Corazón” (i.e., una pasión por algo), Rick Warren escribe: “Dios tenía un propósito al darte esos intereses natos. Tu latido emocional es la segunda llave para entender tu forma de servir” (pg. 267-272). “Interés nato” es una idea fascinante pero sin ninguna base objetiva. Aun así, RW la presenta como si lo fuera, y luego la eleva a un esfuerzo sin el respaldo de la Escritura.
En la página 269-270. RW todavía está promoviendo el fatalismo: “La segunda característica de servir a Dios con todo tu corazón es la efectividad. Siempre que hagas algo para lo que Dios te creó que te encantaría hacer, entonces lo harás cada vez mejor.” ¿Puedo suponer que si a mí me “encanta” hacer algo más que cualquier otra cosa, por consiguiente Dios me ha programado de esa forma? ¿Puedo disculparme porque no me encanta compartir a Cristo en cada oportunidad pero en cambio me encanta mirar televisión porque Dios me “programó” de esa manera? Si me encanta pecar, ¿es eso debido a que Dios me programó de ese modo?
El capítulo 31 comienza con un supuesto texto de prueba para la validez de la teoría que Rick Warren llama F.O.R.M.A.: “Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre” (Salmo 139:13 versión El Mensaje). Ninguna otra versión bíblica que pude encontrar usa el término “formado.” Yo dudo que aun Eugene Peterson haya tenido en mente el concepto F.O.R.M.A., pero uno nunca sabe.
Aunque el Capítulo 1 establece la premisa de que este libro está en contra del egocentrismo al comenzar con, “No se trata de ti,” el capítulo 31 comienza con, “Sólo tú puedes ser tú,” y luego continúa con la apelación a aumentar la autoestima reforzando la “H” para habilidades en la tesis que Rick Warren llama F.O.R.M.A.: “Si no haces tu contribución especial al cuerpo de Cristo, ésta no se hará” (pg. 241). “Eres un increíble conjunto de habilidades, una asombrosa creación de Dios. Parte de la responsabilidad de la iglesia es identificar y liberar sus habilidades para servir a Dios” (pg. 262-266).
Rick Warren empuja la parte “habilidad” de su tesis de lo absurdo al precipicio de la herejía: “Todas nuestras habilidades provienen de Dios. Incluso habilidades que son usadas para pecar son dadas por Dios; ellas simplemente son mal usadas o abusadas. La Biblia dice, “Dios nos ha dado a cada uno de nosotros la habilidad para hacer bien ciertas cosas” (Romanos 12:6 versión New Living Translation). Puesto que tus habilidades naturales provienen de Dios, ellas son tan importantes y tan ‘espirituales’ como tus dones espirituales. La única diferencia es que te las dieron al nacer” (pg. 266-269). Romanos 12:6 no dice, “tus habilidades naturales provienen de Dios.” El versículo se está refiriendo a los dones espirituales: “De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe” (KJV-VRV). Además, ninguna Escritura nos dice que nuestras “habilidades naturales son exactamente tan importantes y tan espirituales como [nuestros] dones espirituales.”
En la Página 266-269, Rick Warren declara: “Parte de la responsabilidad de la iglesia es identificar y librar tus habilidades para el servicio de Dios.” Esta es una promoción importante en Saddleback e incluye las evaluaciones de los dones espirituales y los rasgos de la personalidad (dos evaluaciones cuestionables en el mejor de los casos), no obstante, no hay apoyo bíblico para las declaraciones de Warren.
Rick Warren afirma, “A ciertas personas Dios les da la habilidad de ganar mucho dinero” (pg. 266-269). Aunque eso puede ser cierto, él toma un versículo fuera de contexto en tratar de demostrar su caso. Cita Deuteronomio 8:18 de la versión NIV: “Acuérdate del Señor tu Dios, porque Él es quien te da la habilidad para producir riqueza.” Pero en el contexto, Dios está hablando específicamente a Israel: “porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.” Es erróneo usar este versículo para decir que la habilidad de algunos individuos para hacer dinero es dada por Dios.
Rick Warren continúa contradiciendo su premisa de “No se trata de ti.” “Tú eres la única persona en la tierra que puede usar tu habilidades. Nadie puede desempeñar tu misión, porque nadie más tiene la forma singular que Dios te ha dado” (pg. 261-269).
Rick Warren ofrece una solución a un problema espiritual sin ningún apoyo bíblico: “Para descubrir la voluntad de Dios para tu vida, debes examinar seriamente en qué eres bueno y en qué no” (pg. 261-269). Sin embargo, en el capítulo 35 él parece contradecirse: “A Dios nunca le impresionó la fuerza ni la autosuficiencia. De hecho, él es atraído a los débiles que admiten serlo” (pg. 292-297).
Rick Warren además amplía su concepto de “Habilidad”: “Dios no desperdicia habilidades; él preparará nuestro llamado con nuestras capacidades.” Warren incluye “escribiendo propuestas para subvenciones” entre las “habilidades especiales” otorgadas por Dios (p. 265). ¿Involucraría eso acudir al gobierno o a una organización de subvenciones a fin de obtener fondos para hacer la obra de Dios?
Nuevamente emerge el enfoque humanista para aumentar el amor propio (a pesar de la declaración repetida a menudo de que este libro “no se trata de ti”): “No nos damos cuenta de cuan singular es cada uno de nosotros… Tu singularidad es un hecho científico de la vida. Cuando Dios te hizo, rompió el molde. Nunca ha existido ni existirá alguien exactamente igual a ti” (pg. 265, 266).
Rick Warren se lanza hacia los “Cuatro Temperamentos” (un concepto arraigado en el ocultismo, y que aun la psicología rechaza como falsos) y otras teorías de la personalidad. Comienza con un párrafo titulado: “Cómo usar tu personalidad” (g. 265).
Bajo este encabezamiento, Rick Warren continúa con este tema: “Dios hizo a los introvertidos y los extrovertidos… pensadores y sondeadores… La Biblia nos da abundante prueba de que Dios usa todo tipo de personalidades. Pedro era sanguíneo. Pablo era colérico. Jeremías era melancólico… No hay temperamentos “correctos” o “equivocados” para el ministerio… Tu personalidad afectará cómo y dónde usarás tus dones y habilidades espirituales” (pg. 266). Estas clasificaciones y conceptos míticos son una obvia tergiversación de las Escrituras.
Rick Warren promueve los falsos conceptos de la personalidad que son enseñados por otros: “En la actualidad hay muchos libros y herramientas que pueden ayudarte a entender tu personalidad de modo que puedas determinar cómo usarla para Dios” (pg. 268-269). Alienta a los lectores a ponerse en contacto con la Iglesia de la Comunidad de Saddleback para “Descubrir tu forma para el Ministerio, incluyendo una herramienta para identificar tu forma [junto con evaluaciones de los dones Espirituales e inventarios de habilidades]” (Sección “Notas,” pg. 332). No obstante, después en las páginas 250-251, Warren se contradice: “Las pruebas de tus dones espirituales y los inventarios de tus habilidades pueden tener algún valor, pero son limitados en su utilidad… Muchos libros logran descubrir el proceso al revés.”
Rick Warren parece valorar las experiencias pasadas (la “E” de la palabra S.H.A.P.E. en la versión en inglés, sobre la predicación y enseñanza de la Palabra, especialmente las “experiencias dolorosas: ¿De cuáles problemas, heridas, espinas y pruebas has aprendido?… Si realmente deseas ser usado por Dios, debes entender una poderosa verdad: Las mismas experiencias que te han dejado resentido y herido en la vida, las que has ocultado y has olvidado, son las que Dios quiere que uses para ayudar a otros. ¡Ellas son tu ministerio!” (pgs. 246-247). Esto es psicologizar a la iglesia. Rick Warren parece no tener reservas en explotar la Escritura para ese fin: “Pablo entendió esta verdad [de compartir las heridas y experiencias dolorosas de uno], de manera que fue sincero acerca de su contienda con los ataques de depresión… Si Pablo hubiera ocultado como un secreto su experiencia de duda y depresión, millones de personas nunca se habrían beneficiado de ella” (pgs. 269-270).
Rick Warren cita de Aldous Huxley, el fundador del Movimiento del Potencial Humano y defensor de las drogas (p. 270).
Rick Warren resume sus conceptos de “dones,” “habilidades,” y “personalidad”: “Usar tu forma (“como Dios te ha formado para el servicio”) es el secreto de la productividad así como del cumplimiento en el ministerio. Serás más eficaz cuando uses tus dones espirituales y tus habilidades en el área que tu corazón desea, y en la manera que mejor exprese tu personalidad y experiencias” (pg. 260-261). Esta es la conjetura de Rick Warren, no la enseñanza de la Escritura.
Nuevamente: “El mejor uso de tu vida es servir a Dios según tu forma, aprender a aceptarla y gozarla, y luego desarrollarla hasta su pleno potencial” (pg. 262-263). No. El programa F.O.R.M.A. de Rick Warren es una bolsa mezclada de las mismas cosas que él denuncia en la página 20: ”la sabiduría del mundo, psicología popular, motivación para el éxito, e historias inspiradoras [de dolorosas experiencias]” junto con distorsiones de las Escrituras, incentivos egocéntricos, y mitos presentados como verdad.
El Capítulo 32 es todo acerca de “evaluar tus dones y habilidades”: “La mejor manera de descubrir tus dones y habilidades es experimentando en los diferentes aspectos del servicio” (pg. 272). “¿Soy más introvertido o extrovertido?” (pg. 272-273). Los conceptos de Rick Warren son mayormente edificados sobre una mezcla de falsas ideas teológicas, filosóficas y psicológicas del determinismo: Dios ha predeterminado todas las cosas; el destino de cada uno ha sido determinado; las características de una persona están determinadas. El sentido común es suficiente para refutar semejantes ideas. Exceptuando los dones espirituales, ¿cuantos de nuestros talentos, habilidades, y características de la personalidad son aprendidas, desarrolladas, o hasta producidas por el pecado? Uno podría producir una caso fuerte para casi todas ellas de que son aprendidas, desarrolladas. o relacionadas con el pecado. Las personas con impedimentos físicos pueden y logran realizaciones mucho más allá de sus limitaciones “ingénitas.” Las personas “clasificadas” como “introvertidas” o “extrovertidas” cambian. Cientos de ejemplos podrían darse para refutar los mitos deterministas que Rick Warren ha estado usando para apoyar el programa F.O.R.M.A.
Sin embargo, Rick Warren continúa: “Puesto que Dios conoce lo que es mejor para ti, deberías aceptar con gratitud cómo te hizo… Tu forma fue determinada soberanamente por Dios para su propósito, de modo que no debes resentirte o rechazarla… Deberías celebrar la forma que Dios te dio únicamente a ti” (pg. 274-275).
Rick Warren promueve a psicólogos “Cristianos” (particularmente el concepto de “límites” del psicólogo Henry Cloud). “Todos nosotros tenemos roles definidos… La palabra límites se refiere al hecho de que Dios asigna a cada uno de nosotros un campo o esfera de servicio. Tu forma determina tu especialidad. Cuando tratamos de extender demasiado el alcance de nuestro ministerio más allá del límite para el que Dios nos ha formado, experimentamos tensión nerviosa” (pg. 253). Como textos de prueba, Rick Warren se dirige a 2 Corintios 10:13 en la versión New Living Translation y Hebreos 12:1 en la versión Living Bible: “Nuestra meta es quedarnos dentro de los límites del plan de Dios para nosotros”; “corramos con paciencia la carrera particular que Dios ha establecido ante nosotros.” Ninguno de estos versículos se relaciona con el erróneo concepto de limitaciones de Cloud aparte de los términos (“límite” y “carrera particular”) que se encuentran únicamente en esas paráfrasis que Rick Warren seleccionara (pg. 276).
Dado su continuo mal uso y abuso de las Escrituras, es lamentablemente irónico notar que en la página 279, Rick Warren cita 2 Timoteo 2:15 como un “Versículo para Recordar: ‘Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad.’”
Otra ironía corriente que raya en la hipocresía es el reconocimiento de RW de la preocupación del mundo por uno mismo que es sutilmente y bastante a menudo no muy sutilmente alimentado al lector a lo largo de las páginas de La Vida [Impulsada] Con Propósito: “En nuestra cultura egoísta con la mentalidad de primero-yo… Yo soy, por naturaleza, egoísta, pienso más acerca de mí. Por eso es que la humildad es una lucha diaria…” [pg. 276, 279].
En la página 255, Rick Warren una vez más acude a la versión bíblica El Mensaje para “estimar” al lector: “Cuando Cristo… aparezca de nuevo en esta tierra, entonces tú también te manifestarás, el verdadero tú, el glorioso tú. Mientras tanto, conténtate con la oscuridad”” (Colosenses 3:4).
Nuevamente, la auto-orientación de El Mensaje (Gálatas 5:26): “No se comparen unos con otros, como si uno de ustedes fuera mejor o peor que el otro. Tenemos mejores cosas que hacer en nuestras vidas. Cada uno de ustedes es un original” (pg. 291-292). Compare esto con la versión KJV {o la VRV]: “No alberguemos deseos de vanagloria, provocándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.” Yo no encuentro “cada uno de nosotros en el original.”
En engaño humanista de la psicología de la “imagen propia” es aun aplicado a Jesús. Se nos dice que Él sirvió “desde una auto-imagen segura” y Su tarea de lavar los pies de Sus discípulos “no amenazaba su propia imagen” (pg. 292). ¡El concepto mismo de la “propia imagen” no se encuentra ni una sola vez en la Biblia! Eso es un insulto a Cristo y socava la enseñanza de la Escritura el atribuir Su vida perfecta a tener una “buen imagen propia” y sugerir que una “buena imagen propia” permitirá que otros sirvan a Dios. Algo de lo que dice Rick Warren está bien, pero, tristemente, está contaminado con el arsénico de los Schullerismos y la psicolabia.
Nuevamente, Rick Warren cita de un sacerdote y místico Católico, Henri Nouwen, así como también del “Cristiano” liberal Albert Schweitzer (pg. 292, 293). Me siento perplejo en cuanto a por qué a estos individuos que rechazan el evangelio bíblico les otorgan credibilidad, y me siento muy perturbado sobre la posibilidad de que muchos lectores que están buscando la verdad pudieran ser alentados a investigar sus escritos.
Si es que Rick Warren está confuso o no, él ciertamente confunde al lector. Comenzó el libro diciéndonos que Dios ha determinado todas las cosas acerca de nosotros y que Él nos ha regalado talentos, habilidades, rasgos de personalidad, y que nosotros debemos identificarlos y trabajar de nuestras fortalezas: “Siempre que hagas algo que Dios hizo que te encantara hacer, entonces serás bueno en hacerlo. La pasión impulsa la perfección… Cualquier cosa que hagas bien, debes ponerla al servicio de tu iglesia” (pgs. 262, 265). Pero ahora se nos dice, “A Dios le encanta usar a los débiles… A Dios nunca le impresionó la fuerza ni la autosuficiencia… Nuestras fortalezas crean competencias, mientras que nuestras debilidades crean comunidad” (pgs. 295, 296, 299).
Nuevamente, dirigiéndose a la “psicología popular,” Rick Warren lo tiene al lector mirando dentro o fijando la mirada en “heridas” del pasado. Iguala la espina de Pablo con una debilidad emocional: “Puede ser una limitación emocional, como un trauma, un recuerdo injurioso, una personalidad excéntrica o una disposición hereditaria” (pg. 296). “En vez de vivir negando o dando excusas, toma tiempo para identificar tus debilidades personales. Puedes hacer una lista de ellas” (pg. 300-301). En oposición a dragar las “cicatrices emocionales del pasado,” el apóstol Pablo escribió, “pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14).
Acto seguido, a Gedeón le hacen un diagnóstico psicológico: “La debilidad de Gedeón era su baja estima y una inseguridad profunda…”(pg. 301). ¡De nuevo, Rick Warren está promoviendo psicología humanista antibíblica! Gedeón dijo, “mi familia es pobre en Manases, y yo el menor en la casa de mi padre” (Jueces 6:15). Suena como otros héroes de la fe tales como Pablo, quien se consideraba a sí mismo “menos que el más pequeño de todos los santos” (Efesios 3:8), y confesó, “en mí… no mora el bien” (Romanos 7:18), no obstante él era el principal apóstol. Cuando Saúl era “pequeño en tus propios ojos,” Dios lo hizo rey de Israel (1 Samuel 15:17). Podrían darse muchos otros ejemplos, como Moisés que dijo que ni siquiera podía hablar. Nunca a ninguno de estos hombres se les dijo que tenían una baja estima de sí mismos y que para ser exitosos siervos de Dios ellos necesitaban desarrollar una imagen propia positiva. ¡Jamás! Entonces ¿por qué Rick Warren pasa semejantes ideas egocéntricas antibíblicas a sus lectores?
Rick Warren cita favorablemente de William James, el padre de la psicología norteamericana (pg. 309).
Rick Warren infiere que el destino eterno de una persona depende de nosotros (de mí como individuo): “Hay personas en este planeta a quienes sólo tú podrás alcanzar, debido a donde vives y lo que Dios ha hecho que seas. Si sólo una persona estará en el cielo debido a ti, tu vida habrá hecho una diferencia para la eternidad” (pg. 309). Warren no ofrece ninguna Escritura para apoyar la idea de que lo yo haga o no pueda hacer determina el destino eterno de una persona.
Rick Warren parece tener una pobre opinión de la profecía por cualquiera razón: “Cuando los discípulos quisieron hablar de profecía, Jesús cambió rápidamente la conversación a evangelismo. Él quería que se concentraran en su misión en el mundo. En síntesis, él les dijo: ‘No se preocupen por los detalles de mi regreso. Ocúpense en la misión que les he dado. Enfóquense en ella!’” (pg. 309). Esto es dificultoso. Antes que nada, en respuesta a las preguntas que sus discípulos le formularon a Jesús acerca de las señales de su venida, Él no “cambió rápidamente la conversación” en Mateo capítulo 24. Les dio a ellos (¡y a nosotros!) detalles proféticos críticos y advertencias cruciales que abarcaban más de cuarenta versículos. Comenzó diciéndoles “Mirad que nadie os engañe.” Por consiguiente, es terriblemente perturbador, que en este libro, que probablemente alcance a más Cristianos que cualquier otro libro (aparte de la Biblia) en la historia de la Iglesia, no haya ninguna enseñanza que aunque sea presente un indicio sobre la necesidad de discernimiento en estos Últimos Días, en los cuales la Biblia declara que las falsas enseñanzas y la apostasía serán predominantes. Nuevamente, es perturbador que uno no encuentre mención alguna de la “bendita esperanza,” la venida de Cristo por Su Iglesia, Su Esposa.
Rick Warren declara en todo el Capítulo 37 que el testimonio personal de uno es el elemento más importante en testificar. “Esta es la esencia del testimonio: compartir tus experiencias personales con respecto al Señor… En realidad, tu testimonio personal es más eficaz que un sermón…” (pg. 315). Esto no sólo perjudica la importancia de predicar la Palabra de Dios y la necesidad de enseñar la sana doctrina, sino que Rick Warren contradice su propia premisa fundamental de que nosotros deberíamos “acudir a la Palabra de Dios” y no a las “historias inspiradoras” (pg. 18).
En apoyo de los “grupos de apoyo” psicológicos como Celebrate Recovery [Celebren la Recuperación] propio de la Iglesia Saddleback, Rick Warren escribe, “Dios les da a algunas personas una pasión divina para defender alguna causa. A menudo es un problema que personalmente experimentaron, como por ejemplo: abuso, adicción, infertilidad, depresión…” (pg. 319).
Rick Warren quiere que el lector continúe en La Vida [Impulsada] Con Propósito: “Te insto seriamente a que te reúnas en un grupo pequeño de amigos y formes un círculo de lectura de Una Vida con Propósito para revisar estos capítulos semanalmente” (pg. 333).
Rick Warren es increíblemente presuntuoso en la conclusión del libro: “Ahora que entiendes el propósito de tu vida, es tu responsabilidad llevar el mensaje a otros. Dios te llama para que seas su mensajero… En este libro te he dado lo que otros me enseñaron acerca del propósito de la vida; tú debes ahora es pasarlo a otros” (pg. 337). Tristemente, gran parte de lo que Rick Warren ha espigado de otros y presentado en La Vida Con Propósito es contrario a la misma Biblia que afirma promover.
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Traducción cortesía del
Ministerio de Traducciones al Castellano
Dante N. Rosso, Director
Traducido con permiso
Stm5@rcn.com