¿Te acuerdas cuando andábamos cambiando de siglo hace unos afios? Los años pasan y pasan y seguro que en alguna ocasión te habrás preguntado: ¿Con qué estoy llenando mi vida?
Dicen que es saludable hacerse esta pregunta de vez en cuando, porque nos ayudará a reflexionar en qué estoy invirtiendo mi vida.
Jesús nos promete que podemos tener vida en abundancia, pero que significa para el día a día esta expresión que todos anhelamos.
En primer lugar, deberíamos pensar cómo tenemos nuestras agendas... llena de actividades, haciendo cosas sin parar. Seguro que así tendremos abundancia de actividades, pero no tendremos abundancia de vida, la abundancia que te puede dar el Señor.
Entonces, ¿Qué tengo que hacer para vivir una vida abundante? Fíjate lo que dice el apóstol Pedro, en 2* Pedro 1:5-8: "¡...vosotros también, poniendo toda diligencia ...añadid a vuestra fe virtud, a la virtud, conocimiento; 6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia... a la paciencia, piedad; 7 a ¡a piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. 8 Porque sí estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
Que aprendemos de este texto tan conocido:
> Que debemos trabajar aspectos importantes (versículos 5 al 7) en nuestra vida, para que nos ayuden a conocer más a Jesús, y vivir con los valores y principios que El vivió.
> Cuando vivamos con estos valores (fe, virtud, paciencia, dominio propio, piedad, afecto fraternal y amor) y abunden en nosotros, no estaremos ociosos, esto es, perdiendo el tiempo, llenando nuestra vida de años.
> Si vivimos en los valores que presenta Pedro, nos identificaremos con el espiritu de la Persona de Jesucristo.
> Y, por último, cuanto más vivimos en estos valores más abundará en nosotros la vida que es en Jesucristo, porque estaremos viviendo comprometidos y a la luz de los principios que Dios nos enseña en su Palabra.
Párate por un momento a pensar en ti, en tu vida, y pregúntate, ¿Cómo y con qué estoy llenando mí vida? ¿Estoy sinceramente experimentando una vida de abundancia espiritual?.
Pregúntate, para terminar, ¿Qué me está impidiendo no experimentar esta vida abundante? Esas son las cosas que nos mantienen "ociosos " y debemos eliminar de nuestra vida. Llena tus años de VIDA y no tu vida de años.